Cambiar de carril sin mover las manos del volante del auto, sin accionar una palanca y sin presionar un botón, solo con la mira ahora será posible. Esa es la idea detrás de una nueva tecnología que General Motors (GM), quien presentó una solicitud de patente que describe un sistema capaz de interpretar los movimientos oculares del conductor para ejecutar maniobras de conducción asistida.
Aunque por ahora se trata únicamente de una patente, y no de un sistema confirmado para producción en serie, la propuesta de GM causó sensación y curiosidad sobre cómo serán las nuevas generaciones de automóviles.
La tecnología de GM para manejar un auto con la mirada
De acuerdo con la patente registrada por General Motors, el sistema se basa en una cámara instalada al interior del vehículo, enfocada en el rostro del conductor. Esta cámara captura de manera continua una secuencia de video que es enviada a un módulo informático del automóvil.
A partir de estas imágenes, el sistema analiza la dirección de la mirada del conductor y la traduce en comandos específicos dentro del sistema de conducción asistida o autónoma.
En términos simples, el vehículo podría interpretar la intención del conductor de cambiar de carril únicamente observando hacia dónde y durante cuánto tiempo dirige la vista.
Así funcionaría el sistema de reconocimiento de mirada
Aunque la descripción técnica de la patente es compleja, el proceso se puede resumir en varias etapas clave:
- Una cámara interior graba el rostro del conductor en tiempo real.
- Un controlador informático analiza el video y estima la dirección de la mirada.
- El sistema asocia esas direcciones con áreas específicas de la carretera, como el carril actual o el carril contiguo.
- Se identifica una secuencia predeterminada de movimientos oculares dentro de un intervalo de tiempo específico.
- Al reconocer ese patrón, el sistema activa automáticamente el inicio de un cambio de carril.
En la práctica, el conductor miraría primero hacia el carril al que desea moverse, luego al frente y repetiría esta secuencia durante lapsos muy concretos de tiempo. Si el patrón coincide con el programado, el vehículo ejecutaría la maniobra.

¿Para qué serviría realmente esta tecnología?
Aunque el planteamiento suena futurista, e incluso complejo, el objetivo, según la firma, es facilitar maniobras especialmente en carreteras y autopistas.
De hecho, General Motors ya cuenta con sistemas avanzados de asistencia como Super Cruise, capaz de realizar cambios de carril de forma automatizada bajo ciertas condiciones. La diferencia es que esta nueva tecnología permitiría que el conductor “dé la orden” con la mirada, en lugar de hacerlo mediante botones o palancas.
Esto abre la puerta a una conducción más intuitiva, aunque también plantea interrogantes sobre seguridad, precisión y margen de error.
Por ahora solo es patente
Es importante tener en cuenta que no todas las patentes llegan a convertirse en productos comerciales. En la industria automotriz, muchas tecnologías se registran como protección intelectual sin que necesariamente lleguen a integrarse en vehículos de producción masiva.
Aun así, la propuesta de GM resulta relevante porque muestra hacia dónde apunta la evolución de la conducción asistida: menos intervención física y más interacción natural entre el conductor y el vehículo.
Solo el tiempo dirá si esta tecnología justifica la inversión necesaria para integrarse en modelos comerciales, especialmente cuando sistemas actuales ya realizan funciones similares de forma eficaz.
General Motors y su apuesta tecnológica
General Motors es uno de los grupos automotrices más grandes del mundo. Entre sus principales marcas se encuentran Chevrolet, GMC, Buick y Cadillac, que cubren desde segmentos económicos hasta el mercado premium. En China, también opera marcas como Baojun y Wuling, mientras que otras históricas como Pontiac, Hummer u Oldsmobile ya forman parte del pasado.
Esta diversidad de marcas le permite a GM experimentar con nuevas tecnologías en distintos niveles de precio y sofisticación
En paralelo a sus desarrollos tecnológicos, General Motors confirmó una inversión de 1,000 millones de dólares en México para los años 2026 y 2027, con el objetivo de fortalecer sus operaciones de manufactura local.
El anuncio se dio en un contexto marcado por tensiones comerciales, luego de que el expresidente estadounidense Donald Trump afirmara que el T-MEC “no es relevante” para Estados Unidos. Frente a este escenario, GM reafirmó su compromiso con el mercado mexicano.
“Realizaremos una inversión de 1,000 millones de dólares durante los próximos dos años en nuestras operaciones locales de manufactura y continuaremos trabajando en proyectos futuros enfocados en la demanda doméstica”, señaló Francisco Garza, presidente y director general de GM de México.
Actualmente, la automotriz cuenta con cuatro plantas en México ubicadas en Ramos Arizpe, Silao, San Luis Potosí y Toluca, donde produce vehículos ligeros, camionetas y motores.


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