jueves, enero 1, 2026

Tuna, sabor del semidesierto: recetas, historia y beneficios nutricionales

Desde el semidesierto hasta las cocinas modernas, la tuna es un tesoro gastronómico que une sabor, salud y herencia cultural en cada preparación.

Tuna: la joya dulce del semidesierto mexicano que une sabor y tradición

Hay ingredientes que no solo se comen, sino que se sienten. Que no solo alimentan el cuerpo, sino también la memoria, la tierra y las raíces. Así es la tuna, ese fruto silencioso del nopal que crece bajo el sol implacable del semidesierto y que, sin aspavientos, ha conquistado paladares y cocinas desde hace generaciones. Como gastrónoma y amante del sabor, quiero invitarte a un recorrido por la historia, los usos y los secretos de la tuna: un alimento que es identidad, nutrición y, sobre todo, sabor puro.

La tuna y el nopal: una historia de origen americano

La tuna es la fruta del nopal, un cactus originario de América que ha sido compañero de camino de pueblos originarios y campesinos durante siglos. Su exterior espinoso protege una pulpa jugosa, dulce y vibrante en color. Su cosecha es un ritual anual que se extiende de abril a noviembre, especialmente en regiones como el noreste mexicano, donde la tuna blanca predomina como la variedad más cultivada y valorada. Su sabor es sutil, refrescante, ligeramente floral, con un dulzor natural que la convierte en una delicia en estado puro.

Del campo a la mesa: cómo se consume la tuna en el norte

En Saltillo, por ejemplo, no hay verano sin tuna. Se encuentra fresca en el Mercado de Abastos, donde las vendedoras ya saben cómo elegir la mejor fruta del día. La tradición indica pelarlas con cuidado, guardarlas en un tupper y refrigerarlas para disfrutarlas frías, como postre o merienda. Pero hay mucho más. Con tuna se preparan aguas frescas, nieves, paletas, mermeladas y hasta licores caseros. Hoy, con el auge de la cocina de autor, la tuna se transforma también en geles, esferificaciones y otras texturas que celebran su versatilidad.

Un regalo nutritivo: beneficios de la tuna para tu salud

Además de deliciosa, la tuna es una verdadera aliada del bienestar. Es baja en calorías y rica en fibra dietética, lo que la hace ideal para mejorar la digestión. Contiene vitamina C, que fortalece el sistema inmunológico; vitamina A, esencial para la piel y la visión; y minerales como calcio, potasio y magnesio, que contribuyen al buen funcionamiento del corazón, los huesos y los músculos. Su alto contenido de antioxidantes también la posiciona como un escudo contra enfermedades degenerativas y el envejecimiento prematuro.

Recetas con tuna: del antojo al arte

Imagina una nieve de tuna blanca con un toque de limón y sal de gusano. O una mermelada casera con canela para untar en pan rústico. ¿Y qué tal un ceviche vegetariano con cubos de tuna, pepino, chile serrano y jugo de naranja? Las posibilidades son tan amplias como creativas. En algunas cocinas contemporáneas, incluso se utiliza la tuna para maridar carnes asadas, en salsas agridulces o como acompañante de platillos con texturas intensas. El contraste entre su frescura y la fuerza de la parrilla es simplemente magistral.

La tuna como patrimonio del noreste mexicano

Más allá del plato, la tuna forma parte de una identidad culinaria regional que se niega a desaparecer. En el noreste, donde el clima árido moldea las costumbres y los sabores, la tuna representa resistencia, adaptación y aprovechamiento inteligente del entorno. Es fuente de ingreso para comunidades que dependen de su cosecha, símbolo de las estaciones y parte esencial de las ferias locales. Es el sabor del verano, el recuerdo de la infancia, el premio después del trabajo, el jugo que refresca en medio del calor.

Innovación sin perder la raíz: tuna en la alta cocina

Gracias a las técnicas culinarias contemporáneas, hoy la tuna ha llegado a mesas de todo tipo. En restaurantes de autor se presenta en platos fríos como carpaccios frutales, en emulsiones para ensaladas, como base para cócteles sin alcohol o incluso en postres de alta repostería. Sin embargo, el reto para quienes trabajamos con ingredientes tradicionales es mantener viva su historia. Innovar sí, pero sin olvidar de dónde viene cada sabor. Porque una tuna no solo se prueba: se honra.

Consejos para aprovechar la tuna en casa

Para quienes quieran explorarla más allá de comerla fresca, aquí van algunas ideas prácticas:

  • Pela las tunas con cuidado (usa guantes o un tenedor para evitar espinas).
  • Licúalas con agua y colar la mezcla para una refrescante agua de tuna.
  • Combínala con chía y limón para una bebida energizante y digestiva.
  • Haz mermelada con jugo de limón y azúcar mascabado para conservar su sabor.
  • Úsala como topping en yogur o granola.
  • Congela la pulpa para usarla en batidos o paletas heladas.

La tuna es más que una fruta: es memoria, salud y futuro

Cada tuna es una historia: del nopal al plato, de la tradición a la innovación, del campo a la ciudad. Es uno de esos ingredientes que, aunque humildes a simple vista, tienen el poder de conectar generaciones, enriquecer dietas y despertar creatividad culinaria. En un mundo que busca lo natural, lo auténtico y lo sostenible, la tuna es un regalo del semidesierto que merece ser celebrado.

Giovanna Cancino
Giovanna Cancino
Giovanna Cancino es una experimentada profesional de la comunicación, Licenciada en Ciencias y Técnicas de la Comunicación. Con más de una década de trayectoria en medios impresos y digitales, se ha consolidado como reportera y editora. Su profundo conocimiento se refleja en sus colaboraciones en la sección deportiva 'Sport Judge', así como en las importantes secciones Nacional e Internacional, asegurando una cobertura fiable y relevante para nuestros lectores.
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