Técnica 6-7 es una tendencia de citas que promete ayudarte a encontrar una pareja “más estable”, pero que en realidad puede destruir la confianza y provocar daño emocional profundo. En un mundo donde las relaciones ya son complejas, este método se presenta como un atajo peligroso que reduce a las personas a números y refuerza dinámicas poco sanas.
La Técnica 6-7 no tiene relación con el famoso término viral de la Gen Z. Se trata de una práctica que sugiere dejar de lado a personas consideradas un “10” en atractivo o emoción, y buscar a alguien catalogado como “6 o 7”, bajo la idea de que será más confiable, agradecido y emocionalmente disponible.

Aunque suena razonable en la superficie, este enfoque es profundamente problemático.
Qué es la Técnica 6-7 y por qué se volvió popular
Según el psicólogo Bruce Y. Lee, esta técnica propone elegir pareja como si se tratara de un objeto funcional: menos llamativo, pero más “seguro”. En lugar de buscar conexión real, invita a priorizar a alguien que consideres menos atractivo o interesante, asumiendo que eso garantiza estabilidad.
El auge de esta tendencia refleja el cansancio emocional que muchas personas sienten frente a citas fallidas, ghosting y vínculos superficiales. En ese contexto, la Técnica 6-7 parece ofrecer una solución práctica: menos expectativas, menos drama.
El problema es que parte de una premisa falsa y dañina: que una persona atractiva no puede ser confiable y que alguien menos atractivo será automáticamente mejor pareja.
Cómo esta tendencia convierte a las personas en números
Uno de los aspectos más tóxicos de la Técnica 6-7 es que reduce la complejidad humana a una escala arbitraria. No solo cosifica, sino que instala una jerarquía implícita donde una persona vale menos que otra.
Imaginar que tu pareja te eligió porque cree que tienes menos opciones es devastador para la autoestima y para el vínculo. Esta lógica puede generar resentimiento, inseguridad y una relación basada en desequilibrio de poder.
Además, refuerza estereotipos peligrosos: que las personas “atractivas” son inestables y que las “promedio” deben conformarse y portarse mejor para conservar una relación.
Por qué deberías evitar la Técnica 6-7 a toda costa
Aunque Lee reconoce que esta tendencia puede ayudar a moderar expectativas poco realistas —como esperar mariposas eternas o perfección constante—, sus efectos negativos superan ampliamente cualquier beneficio.
Buscar comodidad emocional es válido. Usar a alguien como “opción segura” no.
La Técnica 6-7 fomenta relaciones construidas desde el miedo, no desde la conexión. Parte de la idea de elegir a alguien por conveniencia, no por afinidad genuina. A largo plazo, esto suele traducirse en vínculos frágiles, frustración y desconexión emocional.
También perpetúa la creencia de que una persona con menos “valor social” será más fácil de manejar, lo cual puede derivar en dinámicas controladoras o en relaciones donde una parte se siente constantemente inferior.
Qué hacer en lugar de seguir esta tendencia de citas
Existen alternativas mucho más sanas para construir relaciones auténticas:
Revisa tus expectativas reales
Nadie es perfecto todo el tiempo. Las películas y redes sociales distorsionan lo que significa una relación normal. Aceptar eso es más útil que aplicar fórmulas artificiales.
Conoce a las personas sin juzgar de entrada
La atracción cambia cuando descubres valores, humor, empatía y compatibilidad emocional. Date tiempo antes de sacar conclusiones.
No bases tus decisiones en estándares ajenos
Lo que otros consideran atractivo no tiene por qué definir tus elecciones. Tu conexión personal importa más que cualquier ranking.
Valora el interior, especialmente a largo plazo
La apariencia cambia. La personalidad, la capacidad de comunicarse y el respeto mutuo son lo que realmente sostiene una relación con el paso del tiempo.
La Técnica 6-7 no construye amor, construye estrategia. Y las relaciones no deberían sentirse como un juego que hay que ganar.
Elegir pareja desde el respeto, la honestidad y la atracción mutua —sin cálculos ni puntuaciones— sigue siendo la única fórmula que no pasa de moda.