Kétchup o mayonesa: esa es la duda que aparece cuando quieres acompañar unas papas, una hamburguesa o un sándwich sin añadir demasiadas calorías. Aunque ambas salsas cumplen una función similar en la mesa, sus ingredientes hacen que tengan diferencias importantes que vale la pena conocer.
Imagina que preparas una hamburguesa en casa y tienes las dos opciones frente a ti. Si tu objetivo es reducir las calorías, el kétchup suele ser la alternativa más ligera. Sin embargo, elegir una salsa no consiste únicamente en revisar ese número: también conviene observar el azúcar, la sal, el tipo de grasa y la cantidad que utilizas.
La nutricionista Renate Akkerman, profesora asistente de la Universidad de Maastricht, explicó en declaraciones citadas por Women’s Health España que la comparación debe considerar tanto los ingredientes como las porciones. Esto permite entender por qué una salsa con menos calorías no necesariamente tiene las mismas características nutricionales que otra.
¿Por qué el kétchup tiene menos calorías que la mayonesa?
La diferencia principal está en la composición. La mayonesa se prepara principalmente con aceite, por lo que contiene una cantidad considerable de grasa y concentra más calorías en una porción pequeña.
El kétchup, por su parte, suele elaborarse con tomate, vinagre, agua, azúcar, sal y otros ingredientes, dependiendo de la marca. Como normalmente no contiene grasa, su aporte calórico suele ser menor.
Esto explica por qué una cucharada de mayonesa puede sumar más calorías que una cantidad similar de kétchup. No obstante, las cifras exactas cambian según la receta, la concentración y el tamaño de la porción.
Si estás comparando productos en el supermercado, revisa la información nutricional por cada 100 gramos y después consulta cuánto aporta la cantidad que realmente acostumbras servir. Así evitarás comparar envases con porciones diferentes.
La mayonesa también contiene grasas insaturadas
Aunque la mayonesa tiene más calorías, eso no significa que deba eliminarse automáticamente de la alimentación. Según Akkerman, una parte importante de su grasa procede de aceites vegetales y corresponde a grasas insaturadas.
Este dato importa porque no todas las grasas tienen las mismas características nutricionales. La composición depende del aceite utilizado para elaborar la salsa, por lo que conviene revisar los ingredientes de cada producto.
Eso sí, las grasas aportan aproximadamente nueve calorías por gramo, de modo que una cantidad abundante de mayonesa puede aumentar rápidamente el aporte energético de una comida.
La clave consiste en distinguir entre el tipo de grasa y la cantidad consumida. Si te gusta esta salsa, puedes utilizar una porción moderada y considerar cómo encaja con el resto de los alimentos que acompañan tu plato.
El kétchup tiene menos calorías, pero debes revisar el azúcar y la sal
El kétchup suele ser una alternativa con menor aporte energético, pero también puede contener azúcares añadidos y cantidades variables de sodio.
El azúcar ayuda a equilibrar la acidez del tomate y contribuye al sabor característico de muchas presentaciones comerciales. La cantidad cambia según la marca, por lo que no todos los productos ofrecen la misma composición.
La sal también merece atención, especialmente si acostumbras acompañar tus comidas con varias salsas o alimentos procesados.
Si quieres comparar dos opciones, revisa los gramos de azúcares añadidos cuando la etiqueta los indique, el contenido de sodio y el tamaño de la porción. Una versión reducida en azúcar puede ser diferente de otra tradicional, pero es importante comprobar los datos antes de elegir.
¿Qué cantidad de mayonesa o kétchup conviene utilizar?
La porción puede cambiar el resultado de la comparación. Una pequeña cantidad de mayonesa podría aportar menos calorías que varias cucharadas de kétchup, aunque este último normalmente sea menos calórico en cantidades equivalentes.
Por eso, además de elegir la salsa, sirve una cantidad acorde con lo que necesitas y evita agregar más automáticamente.
En definitiva, el kétchup suele tener menos calorías que la mayonesa, mientras que esta última aporta más grasa, incluida grasa insaturada según el aceite utilizado. Ninguna de las dos necesita quedar fuera de una alimentación equilibrada: lo importante es conocer sus ingredientes, comparar las etiquetas y cuidar las porciones.




