miércoles, diciembre 31, 2025

Agua con gas: ¿hidrata igual que el agua natural? La ciencia responde

Hace algunos años, las bebidas carbonatadas se asociaban principalmente con refrescos azucarados. Hoy, sin embargo, el agua con gas —también llamada soda— se ha convertido en una alternativa popular para quienes buscan una opción fresca y sin calorías. La pregunta que surge en muchas conversaciones de sobremesa es clara: ¿hidrata igual que el agua natural?

La respuesta comienza con la ciencia, pero también con la experiencia cotidiana de quienes han reemplazado los refrescos por la efervescencia ligera del agua con gas.

Agua con gas: igual de hidratante, según la ciencia

El American Journal of Clinical Nutrition analizó cómo diferentes bebidas influyen en el organismo. En ese estudio, el agua con gas mostró un índice de hidratación prácticamente idéntico al del agua natural. Esto significa que, cuando no contiene azúcares ni edulcorantes, la soda hidrata igual que el agua tradicional.

De hecho, la Escuela de Salud Pública de Harvard respalda esta afirmación al asegurar que el agua con gas “es tan hidratante como el agua normal” y puede ayudar a que algunas personas alcancen la ingesta diaria recomendada de líquidos.

Beneficios de incluirla en la rutina

El agua con gas no solo hidrata, también aporta ventajas adicionales:

  • Sensación de saciedad: útil para quienes buscan controlar el apetito o reducir la ingesta calórica.
  • Posible apoyo digestivo: algunas personas reportan alivio de la dispepsia leve gracias a la efervescencia.
  • Sustituto de refrescos: al ser libre de azúcares y aditivos, puede reemplazar bebidas ultraprocesadas.

En adultos sanos, uno o dos vasos al día (200-400 ml) representan una cantidad segura y beneficiosa.

Precauciones y posibles efectos secundarios

El exceso, sin embargo, puede generar incomodidades. Consumir más de dos vasos diarios puede ocasionar:

  • Hinchazón abdominal.
  • Acumulación de gases.
  • Molestias en personas con síndrome de intestino irritable o reflujo gastroesofágico.

Por eso, los expertos coinciden en que el agua natural debe seguir siendo la principal fuente de hidratación, mientras que el agua con gas funciona como complemento.

El factor mineral: lo que debes revisar en la etiqueta

No todas las aguas con gas son iguales. Su contenido mineral varía y puede incluir sodio, calcio o magnesio en diferentes proporciones.

  • Personas con hipertensión o problemas renales deben elegir aguas bajas en sodio.
  • Quienes padecen cálculos renales deberían evitar versiones con alto contenido en calcio.
  • Niños y personas con digestión sensible deberían limitar su consumo para prevenir molestias abdominales.

Burbujas con moderación

El agua con gas es una opción saludable y refrescante, capaz de hidratar igual que el agua natural siempre que se consuma sin azúcares añadidos y con moderación. La clave está en escuchar a tu cuerpo: si disfrutas de la efervescencia y no experimentas molestias, puede ser un aliado para mantener una hidratación adecuada y alejarte de bebidas poco saludables.

Owen Michell
Owen Michell
Owen Michell es nuestro editor especializado en noticias digitales, con un profundo conocimiento en identificar tendencias y desarrollar contenido de consulta. Su experiencia en el panorama digital le permite brindar información relevante y atractiva para nuestra audiencia. Su pericia en el ámbito de las noticias digitales contribuye a la autoridad y actualidad de nuestro sitio.
VER MÁS
- Advertisment -

RELACIONADOS

TE PODRÍA INTERESAR