Las deudas acumuladas por gastos no previstos en diciembre, pagos con tarjeta, regalos, viajes y reuniones suelen dejar las finanzas personales en números rojos al iniciar el año. Y una salida fácil puede ser empeñar alguna prenda o bienes. Sin embargo, antes de tomar una decisión es importante que revises muy bien el contrato para evitar sorpresas.
Ante la falta de liquidez inmediata, muchas personas recurren a las casas de empeño como una solución rápida para obtener efectivo, sin necesidad de revisar historial crediticio ni cumplir trámites bancarios.
¿Cómo funcionan los préstamos en casas de empeño?
Las casas de empeño ofrecen préstamos a corto o mediano plazo a cambio de dejar un bien como garantía prendaria. Entre los artículos más comunes se encuentran celulares, pantallas, joyas, relojes, computadoras, herramientas e incluso instrumentos musicales.
El dinero que se recibe al empeñar suele ser menor al valor real del objeto. A cambio, la persona firma un contrato donde se compromete a devolver el préstamo dentro de un plazo determinado, junto con intereses, comisiones y costos de almacenaje.
Si el pago o el refrendo no se realiza a tiempo, la prenda se pierde y puede ser puesta a la venta. En algunos casos, el Costo Anual Total puede superar el 150%, lo que encarece de forma considerable el dinero recibido.
Empeñar puede convertirse en un problema
Autoridades advierten que no todas las casas de empeño operan dentro del marco legal. Existen establecimientos que no están registrados ante la Procuraduría Federal del Consumidor, lo que reduce la protección para el usuario en caso de conflictos.
Antes de empeñar, pero sobre todo firmar, es fundamental verificar que el negocio esté inscrito en el Registro Público de Casas de Empeño y cumpla con la Ley Federal de Protección al Consumidor y la NOM-179-SCFI-2016. Estos requisitos garantizan mayor transparencia en contratos, cobros y plazos.
También es importante revisar con cuidado el contrato, el CAT, las comisiones adicionales y las fechas límite para recuperar la prenda, ya que muchas personas pierden sus bienes por desconocer estas condiciones.

¿Qué hacer si venden tu prenda?
Cuando una casa de empeño vende el objeto dejado como garantía y obtiene un monto mayor a la deuda total, la diferencia se conoce como demasía. Ese excedente pertenece al cliente y no al establecimiento.
La ley establece que la casa de empeño debe entregar ese dinero en efectivo y mantenerlo disponible hasta por un año. Si no se respeta este derecho, el usuario puede presentar una queja ante Profeco.
Lo que debes revisar antes de empeñar
Antes de dejar cualquier objeto, es recomendable comparar condiciones entre distintas casas de empeño y preguntar de forma directa por el Costo Anual Total, ya que este indicador permite dimensionar el costo real del préstamo.
También es clave confirmar que el establecimiento esté registrado ante Profeco, evitar empeñar objetos de uso diario o con alto valor sentimental, y leer con atención cada cláusula del contrato antes de firmar. Guardar recibos y comprobantes puede marcar la diferencia en caso de un conflicto.
Si se detectan irregularidades, Profeco y Concilianet son las instancias donde se puede solicitar orientación o iniciar una queja formal.
Las casas de empeño pueden aliviar una emergencia financiera, pero usarlas sin información puede hacer que la cuesta de enero resulte todavía más pesada.


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