Con el mismo asombro que me invadió hace décadas al escuchar los primeros acordes de la música de mi padre en una sala de cine, volví a emocionarme al ver recientemente en televisión ‘Dos Monjes’ (1934), la obra de Juan Bustillo Oro que marcó el inicio del legado de Raúl Lavista como compositor para el cine mexicano.
No sólo me atrapó la música, sino también la forma en que la transmisión televisiva rescató la calidad visual de esta película, 90 años después de su estreno. Este visionado me permitió revalorar su narrativa, su estética y su audaz experimentación cinematográfica.
Un cine adelantado a su tiempo
‘Dos Monjes’ cuenta una historia que parece simple a primera vista: un enfrentamiento entre dos hombres que comparten un trágico pasado amoroso. Sin embargo, Bustillo Oro transforma esta trama en un estudio complejo del subjetivismo y la percepción, narrando los mismos eventos desde dos perspectivas diferentes, un recurso que luego popularizó Akira Kurosawa en ‘Rashomon’ (1950).
La influencia del expresionismo alemán
Salvador Elizondo, crítico de cine, destacó la profunda influencia de las corrientes cinematográficas europeas en ‘Dos Monjes’. En la revista Nuevo Cine, escribió:
“Por medio de procedimientos estrictamente cinematográficos y de acuerdo a una concepción nutrida en las fuentes románticas del expresionismo alemán, la película plantea el problema del relativismo de la crisis de conciencia”.
El diseño de escenarios —con elementos como el icónico reloj de pared, que cambia de posición según la perspectiva de los personajes— es una muestra clara del uso del expresionismo para amplificar emociones internas.
El papel fundamental de la música
Para Raúl Lavista, la música no sólo acompañaba la narrativa, sino que la enriquecía con una atmósfera emocional única. Este fue el primer paso de una carrera que marcaría el cine mexicano por décadas. Su trabajo en ‘Dos Monjes’ es un ejemplo temprano del poder de la música para amplificar el impacto visual y narrativo.
El legado de Bustillo Oro y ‘Dos Monjes’
El cine mexicano de los años 30 enfrentó limitaciones económicas y técnicas, pero Bustillo Oro logró superar esas barreras. Néstor Almendros, destacado cinematógrafo, comentó:
“En ‘Dos Monjes’, Bustillo Oro nos cuenta una historia dos veces (…) la escenografía estaba alterada ligeramente en cada caso, de acuerdo con la visión personal de los personajes”.
Este enfoque no solo anticipó técnicas narrativas futuras, sino que también estableció un estándar estético que muchos considerarían inalcanzable en el contexto de su época.
¿Por qué sigue siendo relevante ‘Dos Monjes’?
- Innovación narrativa: Fue pionera en explorar perspectivas múltiples dentro de una misma historia.
- Estética expresionista: Inspirada en el cine alemán, mostró que el cine mexicano podía ser visualmente audaz y psicológicamente profundo.
- Conexión emocional: La música de Lavista y las actuaciones cautivadoras de los protagonistas crean una experiencia que trasciende generaciones.
Un clásico eterno
‘Dos Monjes’ no es solo una película; es un testimonio del potencial artístico del cine mexicano, un espacio donde la narrativa, la música y la estética convergen para crear algo atemporal. Redescubrirla es un recordatorio del impacto duradero que las historias bien contadas pueden tener, y del talento que, como el de Raúl Lavista, dejó huella en la historia del cine.
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