Entre los cortes de carne más valorados en el mundo del asado, la pestaña de bife ha ganado protagonismo gracias a su sabor intenso y textura jugosa. Aunque durante años fue un corte poco conocido, hoy en día los mejores parrilleros lo recomiendan como una alternativa de excelencia frente a cortes tradicionales como la tira de asado o el bife de chorizo. Cocinarla de manera correcta puede convertir cualquier reunión en una experiencia gastronómica única.
¿Qué es la pestaña de bife?
La pestaña de bife proviene de la parte superior externa del bife ancho (también conocido como ribeye). Se trata de una franja de carne con grasa intramuscular que aporta un sabor muy característico. Su mayor virtud está en la infiltración de grasa que, al cocinarse, se derrite lentamente, logrando un corte jugoso y lleno de aroma ahumado.
Este corte es más común en parrillas argentinas, uruguayas y brasileñas, aunque cada vez más restaurantes especializados en carnes a la brasa lo incluyen en su menú.
Cómo preparar la pestaña de bife paso a paso
Para obtener el mejor resultado, los expertos recomiendan seguir estas pautas al cocinar la pestaña de bife en la parrilla:
- Elección de la carne: busca un corte fresco con un buen marmoleo (vetas de grasa). Esto garantiza jugosidad y sabor.
- Salado previo: utiliza sal parrillera o sal gruesa. Algunos parrilleros prefieren salar antes de colocar la carne en el fuego; otros lo hacen después. Ambas técnicas son válidas.
- Fuego adecuado: prepara brasas medias, evitando llamaradas que quemen la superficie. Lo ideal es que la temperatura sea constante.
- Tiempo de cocción: la pestaña de bife debe cocinarse lentamente, entre 35 y 50 minutos, dependiendo del grosor y del punto deseado.
- Volteo único: para mantener la jugosidad, gira la carne solo una vez durante la cocción.
- Reposo final: al retirarla de la parrilla, deja que repose unos minutos para que los jugos se redistribuyan.
Técnicas recomendadas por los maestros parrilleros
Los maestros parrilleros destacan que este corte admite varias técnicas, cada una con un resultado particular:
- Cocción lenta (low & slow): perfecta para resaltar el marmoleo y obtener una textura tierna.
- Sellado inicial fuerte y luego calor medio: ayuda a formar una costra dorada y mantener jugos internos.
- Ahumado suave: algunos expertos añaden maderas como quebracho o espinillo para aportar notas aromáticas únicas.
Cada técnica aporta un perfil de sabor distinto, pero todas coinciden en un punto: la pestaña de bife se disfruta mejor cuando se cocina con paciencia.
Acompañamientos ideales para la pestaña de bife
Un buen corte merece estar acompañado de guarniciones que potencien su sabor:
- Chimichurri casero: clásico e infaltable en el asado argentino.
- Ensaladas frescas: de tomate, cebolla o rúcula para equilibrar la grasa del corte.
- Papas asadas o a la provenzal: una guarnición contundente que complementa la carne.
- Vino tinto Malbec o Cabernet Sauvignon: maridaje ideal por su potencia y taninos.
Consejos para quienes la prueban por primera vez
Si es la primera vez que cocinas pestaña de bife, ten en cuenta estos consejos prácticos:
- No tengas miedo a la grasa: gran parte del sabor proviene de ella.
- Evita pinchar la carne con tenedor mientras se cocina; usa pinzas para no perder jugos.
- Ajusta el tiempo de cocción según tu preferencia, pero lo ideal es un término jugoso o a punto.
- Prepárala en una ocasión especial: es un corte que sorprende y suele convertirse en el favorito de los comensales.
La pestaña de bife es uno de esos cortes que los parrilleros expertos consideran un tesoro escondido de la parrilla. Su marmoleo, jugosidad y sabor intenso lo convierten en una opción perfecta para quienes buscan ir más allá de los cortes tradicionales. Cocinada con paciencia, en brasas bien controladas y acompañada de guarniciones clásicas, esta carne puede transformar un asado común en una verdadera experiencia gourmet.


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