Del 13 al 17 de noviembre se realizará El Buen Fin 2026, una temporada en la que millones de consumidores aprovechan descuentos, pero que también podrían ser presas fáciles para quienes buscan cometer fraudes por internet.
Las ofertas que parecen irresistibles, los mensajes que anuncian premios y las páginas que imitan a tiendas conocidas son algunas de las trampas que pueden terminar con la pérdida de dinero o el robo de información bancaria.
Comprar por internet ofrece comodidad, permite comparar precios y evita desplazamientos, pero también exige precauciones. Por ello, la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) advirtió que los delincuentes aprovechan el Buen Fin para obtener información personal y financiera mediante engaños que pueden parecer comunicaciones legítimas de bancos y establecimientos.
Tiendas falsas en El Buen Fin: cómo reconocerlas
Uno de los fraudes consiste en crear tiendas virtuales que aparentan pertenecer a negocios establecidos. Estas páginas utilizan fotografías de productos, logotipos y diseños similares a los originales, pero ofrecen artículos que nunca entregan. En ocasiones desaparecen después de recibir el pago, lo que dificulta localizar a los responsables.
La Condusef explica que estas tiendas fraudulentas suelen atraer compradores mediante precios considerablemente bajos. Por eso recomienda investigar la reputación del vendedor, revisar experiencias de otros consumidores y desconfiar de las promociones que parecen demasiado buenas para ser verdaderas. También es importante verificar que el establecimiento proporcione información clara sobre su domicilio, medios de contacto y condiciones de venta.
Ofertas falsas por WhatsApp y redes sociales
Otra modalidad utiliza mensajes que llegan por WhatsApp, redes sociales, correos electrónicos o SMS. Los delincuentes anuncian descuentos extraordinarios, regalos o supuestas promociones exclusivas para convencer al consumidor de ingresar a un enlace. Una vez dentro, pueden solicitar información bancaria o dirigirlo a una página falsa para realizar un pago.
Este procedimiento puede formar parte del llamado “phishing”, una técnica mediante la cual los estafadores se hacen pasar por empresas o instituciones confiables para obtener contraseñas y datos financieros.
La Condusef recomienda no abrir enlaces sospechosos y acceder directamente a las páginas oficiales, escribiendo su dirección en el navegador.
Cómo saber si una página de compras es segura
Antes de pagar, conviene revisar cuidadosamente la dirección electrónica del establecimiento. Aunque la presencia de HTTPS y del candado del navegador indica que la conexión está cifrada, no garantiza por sí sola que la tienda sea legítima, pues los delincuentes también pueden utilizar páginas con estas características.
La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) dispone de la herramienta Monitoreo de Tiendas Virtuales, que permite consultar si determinados comercios electrónicos cumplen con elementos exigidos por la legislación mexicana, como información sobre precios, formas de pago, devoluciones, cancelaciones y entregas. Esta revisión ayuda a tomar decisiones, aunque no constituye una garantía absoluta contra fraudes.
Tarjetas bancarias: cómo proteger tu dinero al pagar
La Condusef recomienda utilizar medios de pago seguros, activar notificaciones bancarias y revisar constantemente los movimientos de las cuentas. También aconseja emplear la autenticación en dos pasos y evitar las transferencias directas o depósitos en efectivo cuando no existe certeza sobre la identidad del vendedor.
Otra medida consiste en utilizar tarjetas digitales con códigos de seguridad cambiantes, cuando el banco ofrezca esta posibilidad. Además, conviene evitar las redes públicas de internet al realizar operaciones financieras y nunca proporcionar contraseñas o códigos de verificación a personas que los soliciten mediante llamadas o mensajes.
Qué hacer si compraste por internet y no llegó tu pedido
Cuando un producto no llega, el primer paso es comunicarse con el vendedor y conservar todos los comprobantes: recibos, capturas de pantalla, mensajes, publicidad y confirmaciones de compra. Estos documentos pueden servir para presentar una reclamación y demostrar las condiciones originalmente ofrecidas.
Si existe un incumplimiento comercial, la Profeco puede orientar al consumidor mediante el teléfono 55 5568 8722 o el 800 962 8000. También cuenta con mecanismos de conciliación para resolver controversias con proveedores. Si aparecen cargos bancarios no reconocidos, deben reportarse inmediatamente al banco; la Condusef ofrece asesoría al 55 5340 0999.




