«¡No contaban con mi astucia!»… y al parecer tampoco los criminales de Comas, Perú. En una historia que mezcla nostalgia televisiva con táctica policial, un agente del Grupo Terna del Escuadrón Verde se convirtió en tendencia tras disfrazarse del Chapulín Colorado para ejecutar un operativo encubierto que terminó con la captura de seis presuntos narcomenudistas.
El hecho ocurrió el pasado 18 de julio en el distrito de Comas, un punto crítico en la lucha contra la microcomercialización de drogas. Los agentes necesitaban una estrategia que no levantara sospechas y lograra sorprender al grupo criminal ‘Los Cuajinai de Año Nuevo’. Y lo lograron.
¿Por qué usar al Chapulín Colorado en una operación policial?
Lejos de ser solo una ocurrencia humorística, el disfraz de un personaje tan querido como el Chapulín Colorado tiene una función táctica. En palabras del coronel Pedro Rojas, jefe del Escuadrón Verde, «los disfraces permiten acercarse a las comunidades sin generar alarma y, en muchos casos, ayudan a los agentes a pasar desapercibidos».
La elección no es casual: los personajes creados por Roberto Gómez Bolaños, especialmente los de El Chavo del 8, gozan de una popularidad extraordinaria en Perú y en toda América Latina. Esto convierte a estos disfraces en herramientas culturales, simbólicas y funcionales para las labores encubiertas.
Una operación con astucia, nostalgia y resultados
El operativo no solo sorprendió por la imagen icónica del Chapulín Colorado guiando una redada, sino también por su efectividad. Durante la intervención se incautaron paquetes de pasta base de cocaína, marihuana, dinero en efectivo y celulares que evidencian la operación delictiva.
El disfraz funcionó como un «caballo de Troya» emocional: no generó alarma entre los vecinos, y al momento de actuar, la sorpresa fue total. La escena, captada en video, se viralizó en redes sociales, donde muchos usuarios aplaudieron la astucia y la creatividad de los policías peruanos.
Estrategias encubiertas que sí funcionan
El Grupo Terna no solo ha recurrido al Chapulín. También han utilizado otros disfraces: desde vendedores ambulantes hasta personas en situación de calle. ¿El objetivo? Integrarse al entorno urbano sin levantar sospechas, monitorear actividades ilícitas y actuar con precisión quirúrgica.
Estas tácticas han sido clave para que la unidad especializada haya realizado más de 3,700 intervenciones exitosas en Lima. En un entorno donde los métodos tradicionales pueden ser detectados con facilidad, la innovación es una herramienta de supervivencia y éxito.
El poder simbólico de Chespirito en América Latina
Más allá de la táctica, el fenómeno demuestra la vigencia emocional y cultural de El Chavo del 8 y El Chapulín Colorado en América Latina. Su uso en contextos como este muestra cómo la cultura pop puede tener aplicaciones insospechadas, incluso en el combate contra el crimen.
Roberto Gómez Bolaños, con su humor blanco y personajes entrañables, sigue siendo una referencia viva, capaz de inspirar incluso a cuerpos de seguridad en escenarios reales.


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