La violencia contra la prensa golpea a Cancún. El reportero de nota roja, Reyli Polanco, conocido como «El Pecas», fue atacado a balazos por sicarios en motocicleta durante las primeras horas de este lunes. El periodista sobrevivió al atentado directo.
La madrugada de este lunes, la libertad de prensa en Quintana Roo sufrió un nuevo y violento ataque. El periodista Reyli Polanco, ampliamente conocido en el ámbito de la nota roja como «El Pecas», fue víctima de un intento de ejecución cuando circulaba por la ciudad. El atentado, perpetrado por sicarios a bordo de una motocicleta, ha generado una ola de indignación y preocupación en el gremio periodístico y la sociedad civil.
Los hechos ocurrieron durante las primeras horas del día, cuando Polanco fue interceptado y atacado a balazos de manera directa. A pesar de la agresión, el reportero logró sobrevivir y fue trasladado de emergencia para recibir atención médica, donde se reporta estable.
El Ataque: Un Mensaje de Intimidación
Fuentes cercanas a la investigación, que se mantiene bajo estricto hermetismo, indican que el modus operandi —dos sujetos en una motocicleta— es característico de ejecuciones ligadas al crimen organizado. El ataque directo contra un periodista que cubre la fuente policiaca es interpretado por sus colegas como un claro mensaje de intimidación, no solo para la víctima, sino para todo el gremio que informa sobre la creciente ola de violencia en el principal destino turístico de México.
La Fiscalía General del Estado de Quintana Roo ha iniciado una carpeta de investigación para esclarecer los hechos y dar con los responsables materiales e intelectuales del atentado. Organizaciones de defensa de periodistas, tanto a nivel nacional como internacional, ya han condenado el suceso y exigen a las autoridades una investigación exhaustiva y garantías de seguridad para la prensa en la región.
«Atacar a un periodista es atacar a la sociedad entera. Es un intento de silenciar la verdad. Exigimos justicia para Reyli y seguridad para todos los que ejercemos esta profesión de alto riesgo en Quintana Roo», declaró un colega de Polanco que prefirió mantener el anonimato por seguridad.
Un Contexto de Violencia Creciente
Este atentado no es un hecho aislado. Se enmarca en un contexto de violencia que ha ido escalando en Cancún y sus alrededores. Apenas la semana pasada, se registró otro ataque armado en la Zona Continental de Isla Mujeres, un área conurbada con Cancún, que también dejó heridos y sembró el pánico entre los residentes.
La lucha por el control de territorios para actividades ilícitas como el narcomenudeo y la extorsión ha convertido a las joyas del Caribe Mexicano en un campo de batalla para grupos criminales, poniendo en riesgo no solo a los ciudadanos locales, sino también a quienes, como Reyli Polanco, tienen la labor de documentar y exponer esta cruda realidad.
La supervivencia de «El Pecas» es un alivio, pero el atentado deja una herida profunda en el periodismo de Quintana Roo y enciende, una vez más, las alertas sobre el peligro mortal que enfrentan los comunicadores en México. La pregunta que queda en el aire es: ¿quién sigue y qué se está haciendo para detener esta cacería?


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