El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés) lanzó un contundente mensaje internacional: 10 millones de dólares de recompensa por información que lleve a la captura de Jesús Alfredo Guzmán Salazar, hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera y actual líder de la facción criminal conocida como Los Chapitos, parte del Cártel de Sinaloa.
En un comunicado difundido en redes sociales, ICE subrayó que Guzmán Salazar es considerado “armado y peligroso”, y que junto a sus hermanos mantiene el control de la facción heredada de su padre.
¿Quién es Jesús Alfredo Guzmán Salazar?
Conocido como “Alfredillo”, Guzmán Salazar nació en 1983 en Zapopan, Jalisco. Es hijo de María Alejandrina Salazar Hernández, la primera esposa de El Chapo.
Su nombre se encuentra en la lista de los diez criminales más buscados por la DEA (Drug Enforcement Administration) debido a cargos relacionados con posesión, distribución e importación de sustancias ilícitas en Estados Unidos.
La pugna interna del Cártel de Sinaloa
Desde septiembre de 2024, Los Chapitos han intensificado su disputa con Los Mayos, la facción encabezada históricamente por Ismael “El Mayo” Zambada. Esta pugna se recrudeció tras la captura de Zambada en Estados Unidos y la detención de Joaquín Guzmán López, otro de los hijos de El Chapo.
Jesús Alfredo y sus hermanos Iván Archivaldo y Ovidio Guzmán se han convertido en los principales líderes visibles de Los Chapitos, consolidando un poder criminal que los ha puesto en el radar prioritario de México y Estados Unidos.
El operativo internacional en curso
La recompensa de 10 millones de dólares es parte de una estrategia coordinada entre ICE y la DEA para debilitar la estructura de Los Chapitos.
El número telefónico +1 (520) 335-7315 ha sido habilitado para recibir información ciudadana que ayude a ubicar a Guzmán Salazar. Autoridades estadounidenses aseguran que cualquier dato puede ser clave en la “cacería global” contra los herederos del Chapo.
Un golpe estratégico contra el narcotráfico
La oferta de recompensa marca un punto de inflexión en la estrategia estadounidense: priorizar la captura de los líderes visibles del narcotráfico transnacional, especialmente de aquellos que, como Los Chapitos, mantienen una estructura activa de tráfico, violencia y expansión.
En este contexto, la persecución de Jesús Alfredo Guzmán no solo busca neutralizar el poder de Los Chapitos, sino también enviar un mensaje claro sobre la cooperación bilateral entre México y Estados Unidos en la lucha contra el crimen organizado.
La millonaria recompensa por Jesús Alfredo Guzmán Salazar refleja la magnitud de la amenaza que representa Los Chapitos para Estados Unidos y México. Con un historial ligado al narcotráfico y un legado que lo conecta directamente con uno de los capos más poderosos de la historia, “Alfredillo” se ha convertido en uno de los fugitivos más buscados del mundo.
El desenlace de esta persecución podría redefinir el futuro del Cártel de Sinaloa y el equilibrio de poder dentro del narcotráfico en la región.


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