viernes, febrero 20, 2026

Horror en Catawba: Sospechosos de Masacre en Fiesta Acumulan Cargos; Vínculos con Pandillas

Cuatro sospechosos del tiroteo masivo ocurrido en una fiesta en el Condado de Catawba, Carolina del Norte, que dejó un muerto y once heridos, comparecieron ante el tribunal este lunes 9 de junio de 2025 para enfrentar diez cargos adicionales de intento de asesinato cada uno. Los acusados, Toland Huff Jr., Zachary Bates, Izaiah Mitchell y Ke’Andre Mack, permanecen detenidos sin fianza mientras la investigación apunta a un ataque coordinado y motivado por pandillas.

La comunidad del Condado de Catawba, en Carolina del Norte, sigue conmocionada tras el violento tiroteo masivo que interrumpió una concurrida fiesta en una casa en Walnut Acres Drive, Hickory, a principios de mes. Este lunes 9 de junio, la investigación dio un nuevo paso judicial cuando cuatro de los principales sospechosos comparecieron en corte para la lectura de múltiples cargos adicionales.

Nuevos Cargos y Audiencia Judicial

Toland Huff Jr., Zachary Bates, Izaiah Mitchell y Ke’Andre Mack enfrentan ahora, cada uno, diez cargos adicionales de intento de asesinato en primer grado, sumados al cargo inicial que ya pesaba sobre ellos por el mismo delito. Durante la audiencia de este lunes, se determinó que los cuatro permanecerán bajo custodia en el Centro de Detención del Condado de Catawba sin derecho a fianza por estos nuevos cargos.

Previamente, algunos de los sospechosos habían obtenido fianzas por los cargos originales: Mack había recibido una fianza de $500,000, Bates de $300,000, mientras que Huff enfrentaba una fianza de $1 millón por un cargo y estaba sin fianza por otros, e Mitchell ya se encontraba sin fianza. La acumulación de cargos refleja la gravedad del ataque, donde se estima que se dispararon alrededor de 80 proyectiles desde una ladera elevada hacia una multitud de más de 100 personas, resultando en la muerte de Shaun Hood, de 58 años, y dejando a otras once personas heridas.

Móvil de Pandillas y Confesiones

La investigación ha revelado que el ataque no fue aleatorio, sino un acto planeado y coordinado, con fuertes indicios de motivación pandilleril. Los fiscales han declarado que los sospechosos son parte de una pandilla reconocida a nivel nacional, aunque el nombre específico de la organización no ha sido divulgado públicamente.

Según informes de la fiscalía, al menos dos de los sospechosos, Ke’Andre Mack y Zachary Bates, habrían confesado su participación en el tiroteo. Mack, de 19 años, supuestamente admitió haber disparado desde la ladera y participado en la planificación del ataque. Bates, de 22 años, habría confesado que el tiroteo era parte de una iniciación para elevar su rango dentro de la pandilla. Estas confesiones, si se sostienen en el juicio, pintan un cuadro escalofriante de la violencia utilizada como medio para ganar estatus en organizaciones criminales juveniles.

La juventud de varios implicados (Mack tiene 19, Bates 22, y Zoe Makenna Braswell, acusada como cómplice, tiene 18 años ) subraya una preocupante tendencia de involucramiento de jóvenes en actividades de pandillas extremadamente violentas, donde los ataques con múltiples víctimas pueden ser vistos como una forma de obtener notoriedad o ascender en la jerarquía delictiva.

Historial Delictivo y Desafíos del Sistema Judicial

El caso también ha puesto de relieve los desafíos que enfrenta el sistema de justicia con respecto a los delincuentes violentos y reincidentes. Garon Killion, otro de los arrestados en conexión con la masacre, ya se encontraba en libertad bajo fianza por un tiroteo anterior ocurrido en abril cuando tuvo lugar este incidente. Esta situación provocó la indignación del Sheriff del Condado de Catawba, Don Brown, quien cuestionó cómo individuos con cargos graves de intento de asesinato podían estar en la calle. Posteriormente, la fianza de Killion fue revocada.

Asimismo, se informó que Toland Huff Jr. se encontraba en libertad condicional y estaba vinculado a otro tiroteo en abril. Estos antecedentes han generado un intenso debate sobre las decisiones de fianza, las condiciones de liberación previa al juicio para acusados de delitos violentos y la capacidad del sistema para proteger a la comunidad de individuos que representan un peligro claro y presente.

«Nuestra investigación ha revelado que los motivos de pandillas fueron parte de esta tragedia. Estamos desenmarañando eso como parte de nuestra investigación más amplia.» – Mayor Aaron Turk, Oficina del Sheriff del Condado de Catawba.

Impacto en la Comunidad y Próximos Pasos

La masacre ha dejado una profunda herida en la comunidad de Mountain View y Hickory. Familiares de los acusados y de las víctimas han expresado su dolor y consternación en el tribunal. Kendra Mack, madre de Ke’Andre Mack, manifestó sentirse «herida y angustiada», aunque afirmó seguir amando a su hijo y esperar justicia.

Las autoridades han indicado que la investigación continúa y que podrían presentarse más cargos o realizarse arrestos adicionales. Se espera que un gran jurado revise el caso a finales de este mes. La próxima audiencia judicial para los cuatro principales sospechosos sobre los cargos adicionales está programada para el 26 de junio.

Este caso sirve como un sombrío recordatorio de la violencia armada y el impacto de las pandillas en comunidades a lo largo del país, y la respuesta del sistema judicial será observada de cerca por una ciudadanía que clama por seguridad y justicia.

Owen Michell
Owen Michell
Owen Michell es nuestro editor especializado en noticias digitales, con un profundo conocimiento en identificar tendencias y desarrollar contenido de consulta. Su experiencia en el panorama digital le permite brindar información relevante y atractiva para nuestra audiencia. Su pericia en el ámbito de las noticias digitales contribuye a la autoridad y actualidad de nuestro sitio.
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