La tranquilidad de la Sonda de Campeche, considerada el corazón petrolero marino más grande del mundo, fue interrumpida la noche del lunes cuando un grupo de hombres encapuchados y armados irrumpió en la plataforma Akal Romeo, del complejo Akal-C, a 90 kilómetros de las costas del municipio de Carmen, Campeche.
El asalto, ejecutado por presuntos piratas modernos, encendió las alarmas en una de las zonas estratégicas de Pemex, clave para la economía nacional.
Hombres encapuchados y detonaciones para intimidar
De acuerdo con los reportes iniciales, los atacantes llegaron en una embarcación rápida. Tras abordar la plataforma, amenazaron al personal y realizaron detonaciones al aire para sembrar miedo. Posteriormente, sustrajeron equipos de respiración autónoma antes de retirarse.
Aunque no se reportaron trabajadores heridos, varios empleados sufrieron crisis nerviosas y permanecieron resguardados dentro de la instalación.
Seguridad en alerta y patrullajes de la Marina
Hasta el mediodía de este martes, Pemex no había emitido un comunicado oficial. Sin embargo, la Secretaría de Marina desplegó patrullajes en la zona para proteger a los trabajadores e iniciar un operativo de búsqueda del comando armado.
La situación revive la preocupación sobre la seguridad en instalaciones petroleras, pues no es la primera vez que ocurre un asalto de este tipo en Campeche.
Piratería en aguas mexicanas
En los últimos años, la piratería en plataformas de Pemex se ha convertido en una amenaza recurrente en el Golfo de México. Estas acciones criminales no solo ponen en riesgo a los trabajadores, sino que también representan pérdidas económicas y cuestionan la capacidad de vigilancia en zonas estratégicas.
La Sonda de Campeche, además de su importancia productiva, es un punto crítico para la seguridad energética del país, lo que hace que cada ataque genere gran preocupación tanto en el sector petrolero como en la opinión pública.


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