Omar Chávez Carrasco, hijo del legendario boxeador mexicano Julio César Chávez, volvió a estar bajo los reflectores tras viralizarse una publicación que él mismo compartió en diciembre de 2023. En ella aparece acompañado de Jesús Quiñones Flores “El Chiquillo Mafias”, integrante de Los Ántrax —brazo armado del Cártel de Sinaloa—, y de Serafín Zambada, hijo de Ismael “El Mayo” Zambada.
La fotografía, rescatada por usuarios de redes sociales, generó un intenso debate al exhibir de nuevo la cercanía de la Dinastía Chávez con personajes vinculados al narcotráfico.
Julio César Chávez: “Conocemos a los buenos y malos de Sinaloa”
La controversia tomó fuerza porque, semanas atrás, Julio César Chávez defendió públicamente a su hijo Julio César Chávez Jr., quien enfrenta procesos legales por presunta delincuencia organizada y tráfico de armas.
“El Señor Nocaut” reconoció que, debido a la fama y al ambiente en el que crecieron sus hijos, la familia conoce tanto a ‘los buenos como a los malos de Sinaloa’, pero aclaró que eso no significa que participen en actividades ilícitas.
Así presumió Omar Chávez su amistad con el hijo del Mayo
En el post de 2023, Omar Chávez recordó con nostalgia un momento de su juventud, cuando su grupo de amigos se hacía llamar “Los Rugrats”. En la publicación relató que, mientras él ya pensaba en dedicarse al boxeo, “El Chiquillo Mafias” confesaba que quería ser mafioso y Serafín Zambada soñaba con emprender un negocio de aerotaxis, alejándose de la vida criminal de su familia.
“Eso sí, éramos un desmadre”, escribió Omar en aquel texto, desatando reacciones encontradas entre quienes consideran que la cercanía con narcotraficantes afecta la imagen de la familia Chávez.
Antecedentes de vínculos polémicos
No es la primera vez que el nombre de Omar Chávez aparece junto a personajes del narcotráfico. En 2013, fue citado como testigo tras el asesinato de Francisco Rafael Arellano Félix, quien murió disfrazado de payaso durante su fiesta en Cabo San Lucas.
Aquel episodio, al igual que la publicación actual, reforzó la percepción de que la familia Chávez se ha visto rodeada de amistades que generan controversia.
La publicación de Omar Chávez no implica necesariamente que él o su familia participen en actividades ilícitas, pero sí revive el debate sobre cómo las figuras públicas deben cuidar la imagen que proyectan en redes sociales, sobre todo cuando se trata de personajes tan cercanos al deporte y con una trayectoria que forma parte de la historia de México.


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