Haití vive una masacre silenciosa: más de 1,500 muertos por violencia armada entre abril y junio de 2025

Más de 1,500 personas fueron asesinadas en Haití entre abril y junio de 2025 a causa de la violencia de pandillas y operativos policiales. La ONU advierte sobre una crisis fuera de control.

La violencia de pandillas en Haití dejó más de 1,500 muertos
La violencia de pandillas en Haití dejó más de 1,500 muertos

La violencia en Haití alcanzó niveles críticos durante el segundo trimestre de 2025. Entre abril y junio, al menos 1,520 personas fueron asesinadas en distintos puntos del país, en medio de una crisis provocada por pandillas armadas, operativos de seguridad y grupos de autodefensa, según datos oficiales de la Oficina Integrada de las Naciones Unidas en Haití (BINUH).

El informe revela que la mayoría de las víctimas —el 64%— murieron durante acciones de las fuerzas de seguridad. Un 24% fueron víctimas directas de las pandillas y otro 12% cayeron en enfrentamientos con grupos de autodefensa. El saldo es brutal: el 87% de los muertos eran hombres, mientras que el resto se repartió entre mujeres y niños.

Haití, bajo fuego: secuestros, abusos y desplazamientos

A la violencia letal se suman cifras alarmantes de abusos: más de 600 personas fueron agredidas sexualmente y al menos 185 fueron secuestradas solo en estos tres meses. El departamento de Artibonito fue el epicentro de estos delitos, acumulando el 63% de los secuestros reportados.

El número de desplazados internos también sigue creciendo. De acuerdo con la ONU, más de 1.3 millones de haitianos han abandonado sus hogares para huir de los enfrentamientos, la inseguridad o la ocupación territorial por parte de grupos criminales.

La violencia se propaga más allá de la capital

Aunque algunas zonas de Puerto Príncipe han visto una ligera reducción de la violencia gracias a operativos policiales, el conflicto se ha desplazado hacia el centro y sur del país, donde se han intensificado los ataques. En particular, la comuna de Kenscoff enfrenta un clima de extrema inestabilidad.

Frente a este panorama, la ONU urgió al Estado haitiano a acelerar la formación de unidades judiciales especializadas, depurar a elementos de seguridad involucrados en abusos y reforzar los programas de rehabilitación de menores vinculados a pandillas.

Un país sin elecciones ni paz

Tras la renuncia del primer ministro Ariel Henry a inicios de 2024, el país continúa bajo un Consejo Presidencial de Transición que prometió restaurar la seguridad y organizar elecciones. Sin embargo, a más de un año, la pacificación sigue sin avances tangibles.

La misión internacional liderada por Kenia, cuyo objetivo era contener a las pandillas, no ha logrado frenar la violencia. El vacío de poder, la corrupción y el control territorial de grupos armados mantienen a Haití al borde del colapso humanitario.

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