En medio de un tenso conflicto territorial, el gobierno municipal de Cuautitlán, Estado de México, emitió un enérgico comunicado este viernes 1 de agosto, condenando la agresión que habría sufrido su alcaldesa, Juana Carrillo Luna, durante un operativo de clausura en la zona limítrofe de Las Ánimas-Coyotepec.
De acuerdo con el comunicado oficial, la agresión fue encabezada por el alcalde de Teoloyucan, Luis Domingo Zenteno Santaella, quien alegó que la obra en cuestión se realizaba dentro de su jurisdicción, a pesar de que Cuautitlán sostiene que el predio pertenece legalmente a su municipio.
Denuncias legales ante la Fiscalía del Edomex
El gobierno de Cuautitlán anunció que interpondrá denuncias formales ante la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) para esclarecer los hechos y castigar a los responsables de lo que calificaron como una agresión inadmisible contra una autoridad legítimamente electa.
“No vamos a permitir que los límites del municipio sean motivo de disputa violenta; defenderemos la paz y los intereses del pueblo de Cuautitlán”, afirmó el gobierno en su posicionamiento.
La administración de Juana Carrillo hizo un llamado al respeto institucional, destacando que toda diferencia debe resolverse dentro del marco legal y mediante diálogo, sin recurrir a la violencia.
Conflicto por límites territoriales con Teoloyucan
El operativo que desató la tensión se dio tras la clausura de una obra irregular presuntamente en territorio de Cuautitlán. Sin embargo, autoridades de Teoloyucan acudieron al lugar para frenar la intervención, generando un enfrentamiento entre ambas partes.
Este episodio refleja un problema más profundo: la falta de delimitación clara en ciertas zonas municipales del Estado de México, una situación que ha derivado en choques institucionales y conflictos sociales.
Otros frentes: descargas de aguas negras y fricción con Melchor Ocampo
No es la primera vez que la alcaldesa Juana Carrillo enfrenta disputas con municipios vecinos. En semanas recientes, sostuvo un cruce de señalamientos con Melchor Ocampo, donde denunció descargas de aguas negras en zonas que, según su administración, pertenecen a la federación. No obstante, la alcaldesa de Melchor Ocampo, Victoria Víquez, aseguró que el área está dentro de su demarcación.
Estos episodios ponen de relieve la fragilidad de los acuerdos entre municipios mexiquenses y la urgencia de que el gobierno estatal intervenga para evitar que las diferencias se transformen en confrontaciones.
Llamado al diálogo y respeto institucional
El gobierno estatal ha manifestado su respaldo a una solución pacífica y legal, subrayando la necesidad de fortalecer los mecanismos de coordinación entre los municipios para proteger la estabilidad regional.
Desde Cuautitlán, se reiteró el compromiso de la administración local por garantizar la seguridad, legalidad y bienestar de su población, e instaron a que todos los actores políticos del Estado de México mantengan una actitud de respeto mutuo.
¿Una advertencia para otros municipios?
El caso de Juana Carrillo no solo pone en evidencia un conflicto entre alcaldías, sino que representa un llamado de atención para revisar con seriedad la gobernabilidad intermunicipal en el Edomex, particularmente cuando los límites geográficos se convierten en excusa para la confrontación.
La ciudadanía espera respuestas, legalidad y soluciones concretas, no más enfrentamientos entre quienes deberían garantizar la paz.


TE PODRÍA INTERESAR