En una de las revelaciones más contundentes del año, el fiscal general Alejandro Gertz Manero confirmó que el exsecretario de Seguridad Pública de Tabasco, Hernán Bermúdez, mantenía vínculos activos con la delincuencia organizada. Esta declaración, emitida durante la conferencia presidencial, marca un giro inesperado en una investigación que comenzó por extorsiones a gasolineros y terminó exponiendo una red delictiva de alto nivel.
Un caso que sacude la seguridad pública en Tabasco
La historia comenzó cuando la Fiscalía General de Justicia del Estado de Tabasco recibió múltiples denuncias de empresarios gasolineros víctimas de extorsión. Lo que parecía un caso aislado se transformó rápidamente en un entramado más complejo cuando los investigadores detectaron movimientos financieros y comunicaciones irregulares que apuntaban al entonces titular de Seguridad Pública, Hernán Bermúdez Requena.
Según explicó Gertz Manero, la FGR asumió el caso tras recibir una solicitud de cooperación internacional del gobierno estatal. Gracias al trabajo de inteligencia de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), Bermúdez fue ubicado en Paraguay, país desde el cual fue expulsado y trasladado a México.
Testimonios clave y un criterio de oportunidad
Durante la conferencia, el fiscal general confirmó que dos personas fueron detenidas en el curso de las investigaciones. Una de ellas aceptó un criterio de oportunidad, proporcionando información clave para acreditar los vínculos de Bermúdez con el crimen organizado.
“Esa colaboración nos permitió fortalecer la carpeta de investigación y confirmar la existencia de una estructura delictiva dentro de la corporación”, señaló Gertz Manero.
El intento de amparo que no prosperará
Ante la solidez de las pruebas, Bermúdez promovió un amparo judicial con la intención de frenar su proceso penal. Sin embargo, el fiscal fue tajante:
“No le va a servir de nada. Los delitos del fuero federal se aplicarán en el momento en que reunamos toda la información para las audiencias.”
Estas declaraciones envían un mensaje claro: la FGR no permitirá la impunidad, especialmente en casos donde exfuncionarios utilizaron su posición para operar con redes delictivas.
Implicaciones para el combate a la corrupción
El caso de Hernán Bermúdez no solo refleja una crisis institucional dentro de la seguridad pública estatal, sino también una advertencia para otros funcionarios involucrados en actos ilícitos. La coordinación entre la FGR y las fiscalías locales ha sido clave para desmantelar redes de corrupción que, durante años, operaron con total impunidad.
Gertz Manero subrayó que la prioridad ahora es acreditar jurídicamente los delitos federales para proceder penalmente contra Bermúdez y sus cómplices.
Un precedente en la lucha contra el crimen organizado
Este caso se convierte en un precedente nacional para la rendición de cuentas dentro de las corporaciones de seguridad. En un país donde el combate al crimen organizado es constante, la transparencia y la justicia siguen siendo los pilares para restaurar la confianza ciudadana.


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