Una serie de cateos en Cancún y Chetumal ha resultado en detenciones clave, reflejando un cambio táctico en la política de seguridad de Quintana Roo. Sin embargo, un violento ataque a balazos en la Av. La Luna de Cancún evidencia que la batalla está lejos de terminar.
La estrategia de seguridad en Quintana Roo está en plena evolución. Lejos de los patrullajes reactivos, las fuerzas del orden están adoptando un enfoque más agresivo y quirúrgico, basado en la inteligencia y las operaciones de precisión. Este cambio se materializa en un aumento de los «cateos» —redadas selectivas— en puntos identificados como focos de actividad criminal. Sin embargo, la persistencia de ataques violentos en la vía pública plantea una pregunta crucial: ¿está funcionando la nueva estrategia?
Recientemente, operativos coordinados entre distintas corporaciones en Cancún y Chetumal resultaron en la detención de presuntos delincuentes y el aseguramiento de drogas, un golpe directo al narcomenudeo. Pero casi al mismo tiempo, la violencia mostró su rostro más crudo cuando un hombre fue emboscado y herido de bala en la concurrida Avenida La Luna, desatando una intensa movilización de policías y marinos.
De la Patrulla a la Precisión: El Modelo Medellín Llega a Quintana Roo
Este viraje táctico no es una casualidad. Es el resultado de una decisión estratégica de la Mesa Ciudadana de Seguridad y Justicia de Quintana Roo, que ha anunciado su intención de replicar modelos de seguridad que han demostrado ser exitosos en ciudades como Medellín (Colombia) y Torreón (Coahuila) para reducir sus altos índices delictivos.
Estos modelos se caracterizan por combinar la fuerza táctica con la intervención social y, sobre todo, por un fuerte componente de inteligencia para desarticular estructuras criminales desde adentro, en lugar de solo confrontar a sus elementos en la calle. Los recientes cateos son la manifestación más clara de esta nueva doctrina.
Golpes Certeros: Operativos Exitosos en Prado Norte y Villas del Mar 3
La nueva estrategia ya está arrojando resultados concretos. En un operativo en el fraccionamiento Prado Norte de Cancún, fueron detenidos Néstor Alberto «N» y Wendy Sarahi «N», a quienes se les aseguró un arma de fuego y diversas dosis de droga. De manera similar, un cateo en el fraccionamiento Villas del Mar 3 culminó con la detención de dos personas y el aseguramiento de estupefacientes.
A estos éxitos se suma la acción de la Fiscalía General del Estado (FGE) en Chetumal, donde se logró frustrar un secuestro virtual. Los delincuentes exigían un rescate de 300,000 pesos por un joven, pero la rápida intervención de las autoridades, alertadas por la familia, evitó que se realizara el pago.
«Quintana Roo busca replicar los modelos de seguridad de Medellín y Torreón para reducir sus índices delictivos.» – Una declaración que confirma el cambio de paradigma en la lucha contra el crimen en el estado.
El Reto Persiste: La Violencia no se Rinde
A pesar de estos avances, la realidad en las calles sigue siendo volátil. El ataque en la Avenida La Luna es un recordatorio brutal de que las organizaciones criminales que operan en la región son resilientes y no dudan en usar la violencia para dirimir sus disputas.
La situación actual en Cancún es una de escalada táctica. Las autoridades han subido la apuesta con una estrategia más sofisticada y proactiva. La pregunta que queda en el aire, y que más preocupa a los ciudadanos, es si esta nueva ofensiva será suficiente para ganar una guerra que, por ahora, se sigue librando a plena luz del día.


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