El ejército de Estados Unidos anunció el despliegue de más de 4 mil marines en aguas de América Latina y el Caribe como parte de su ofensiva contra los cárteles de la droga declarados “terroristas” por Washington. Funcionarios estadounidenses calificaron la medida como una “dramática demostración de fuerza” que brindará al presidente Donald Trump una “amplia gama de opciones militares” para enfrentar el narcotráfico.
El despliegue involucra al Grupo Anfibio Listo de Iwo Jima (ARG) y a la 22 Unidad Expedicionaria de Marines del Comando Sur de Estados Unidos, en una operación que se ha ido preparando durante las últimas tres semanas. La maniobra forma parte de un reposicionamiento más amplio de activos militares en la región.
Equipos y objetivos del despliegue
Además de los marines, Estados Unidos asignará un submarino de ataque nuclear, un avión de reconocimiento P8 Poseidon adicional, destructores y un crucero con misiles guiados al Comando Sur. Según las fuentes, estos recursos están destinados a “abordar amenazas a la seguridad nacional” por parte de organizaciones narcoterroristas especialmente designadas.
Aunque la Armada estadounidense informó sobre el despliegue del Iwo Jima, la 22 Unidad Expedicionaria y los barcos Fort Lauderdale y San Antonio, no detalló los destinos específicos de las unidades. Por ahora, el aumento de tropas se considera principalmente una demostración de fuerza y un mensaje estratégico, más que un indicador de ataques inminentes.
Los funcionarios explicaron que la maniobra brinda a los comandantes militares y al presidente Trump un abanico amplio de opciones, en caso de que se decida realizar acciones directas contra los cárteles de droga en la región. Este despliegue resalta la importancia que Estados Unidos da a la lucha contra el narcotráfico y su intención de mantener presencia militar estratégica en el hemisferio.


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