Detención de El Kiko. Así inició una mañana que rápidamente se convirtió en noticia nacional: un operativo de precisión en la alcaldía Iztapalapa terminó con la captura de uno de los líderes criminales más buscados de la capital. Brandon Suárez Aguilar, alias “El Kiko”, considerado una pieza clave dentro del grupo delictivo conocido como Los Malportados o Cártel Nuevo Imperio, fue detenido por agentes de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) en coordinación con autoridades federales.
Su arresto no solo cierra un capítulo dentro de una investigación que llevaba meses activa, sino que además revela cómo operan las redes del crimen organizado en la Ciudad de México, extendiéndose a estados como Morelos, Guerrero y el Estado de México. Pero esta historia comienza mucho antes de que la camioneta de la SSC llegara a la calle Las Rosas para cumplir la orden de aprehensión.
El ascenso de Los Malportados y su dominio en la CDMX
Para entender el alcance de la detención de El Kiko, hay que conocer primero a Los Malportados. Este grupo criminal —una escisión del Cártel Nuevo Imperio— se fortaleció en colonias del oriente de la ciudad, donde expandió su control mediante extorsiones, cobro de piso, despojos, secuestros y homicidios selectivos.
Vecinos de zonas como Lomas de San Lorenzo, Santa Martha Acatitla y San Miguel Teotongo llevaban meses denunciando la presencia de hombres armados que cobraban cuotas semanales a comerciantes y amenazaban a quienes se negaban a pagar. Los testimonios y las denuncias fueron formando un expediente que pronto reveló un patrón claro: muchos de estos delitos tenían conexión directa con los movimientos de El Kiko.
Los informes indican que Suárez Aguilar no solo coordinaba la venta y distribución de droga en la zona, sino que operaba redes de extorsión que afectaban a transportistas, comerciantes y propietarios de casas habitación.
La investigación que permitió dar con su paradero
El caso que detonó la orden de aprehensión ocurrió en agosto de 2024, cuando una mujer fue asesinada en la esquina de Abedules y Reforma, en Lomas de San Lorenzo. El homicidio, rápido y calculado, llevaba la firma de los operadores del grupo delictivo. Testimonios, videograbaciones y análisis de inteligencia llevaron a identificar a El Kiko como uno de los responsables intelectuales.
A mitad de esta historia, la detención de El Kiko toma relevancia por su carga simbólica: representa el primer gran golpe contra Los Malportados desde 2023. La SSC, a través de su área de inteligencia, implementó un seguimiento discreto que permitió ubicar patrones de movilidad del líder criminal. Tras semanas de vigilancia fija en puntos estratégicos, la madrugada del operativo se confirmó que Suárez Aguilar había retornado a la zona donde solía esconderse.
Los agentes no tardaron en cerrar el perímetro. En cuestión de minutos, “El Kiko” quedó bajo custodia, sin que se registraran disparos ni resistencia significativa. La orden de aprehensión fue ejecutada de inmediato.
Impacto en la estructura criminal y reacciones locales
La captura generó reacciones inmediatas entre comerciantes de la alcaldía, quienes desde temprano vieron reforzados los operativos de vigilancia. Para muchos, esta detención representa una esperanza: la posibilidad de recuperar espacios donde la delincuencia había impuesto sus reglas durante demasiado tiempo.
Las autoridades señalan que la caída de El Kiko puede provocar fracturas internas dentro del Cártel Nuevo Imperio, ya que varios sublíderes buscaban posicionarse en su lugar. Esto podría derivar en dos escenarios: una reducción de violencia o, por el contrario, un aumento temporal mientras buscan reorganizarse.
Por ahora, la SSC ha reforzado su presencia en zonas clave para evitar reacciones violentas.
La detención de “El Kiko” es un paso importante en la lucha contra el crimen en CDMX
Mientras Suárez Aguilar es puesto a disposición del juez de control que emitió la orden en su contra, las investigaciones continúan. La Fiscalía busca vincularlo a más casos de homicidio, así como a operaciones de extorsión documentadas desde 2023.
La jornada termina con un mensaje claro: el gobierno capitalino no permitirá que grupos criminales operen con impunidad. Y aunque falta mucho para desarticular por completo a Los Malportados, este operativo se posiciona como uno de los golpes más relevantes de los últimos meses.
Al finalizar esta historia, la detención de El Kiko no solo cierra un expediente, sino que abre un nuevo capítulo en la estrategia de seguridad de la Ciudad de México. Un capítulo donde las autoridades, los ciudadanos y las víctimas esperan que la justicia avance con la misma fuerza con la que fue capturado uno de los líderes criminales más temidos del oriente de la capital.



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