lunes, enero 19, 2026

El inicio de una narcoguerra que perdura: la fractura del Cártel de Sinaloa y el regreso de “El Mochomito”


Con apenas un operativo, el gobierno de Felipe Calderón no solo desarticuló una parte clave del entonces todopoderoso Cártel de Sinaloa, sino que desató un conflicto interno de consecuencias devastadoras que perduran hasta hoy.

Aunque la versión oficial aseguró que se trató de un golpe de inteligencia, investigaciones periodísticas y testimonios de testigos protegidos sugieren que Joaquín “El Chapo” Guzmán habría entregado a El Mochomo a cambio de beneficios personales. Entre las hipótesis más repetidas está la posibilidad de que buscara liberar a su hijo Iván Archivaldo Guzmán, entonces preso, o vengarse porque los Beltrán Leyva habían utilizado rutas de trasiego sin su autorización. Sea cual fuere la verdad, el arresto sembró una semilla de venganza que germinaría rápidamente.

La guerra entre hermanos y antiguos aliados

La reacción de los hermanos Beltrán Leyva no se hizo esperar. Arturo Beltrán Leyva, alias El Barbas, rompió cualquier pacto con El Chapo Guzmán y Ismael “El Mayo” Zambada, quienes lideraban la otra facción del Cártel de Sinaloa. La ruptura fragmentó a la llamada Federación, un conglomerado que unía a los principales grupos criminales del país, y convirtió al que era el cártel más poderoso de México en un campo de batalla.

Para sostenerse, El Mayo Zambada fortaleció su brazo armado, Los Ántrax, un grupo de sicarios encargado de proteger a su familia y territorio. Al mismo tiempo, Arturo Beltrán buscó alianzas con rivales históricos como Los Zetas y con remanentes del Cártel del Golfo, incrementando el nivel de violencia.

Las consecuencias fueron brutales: enfrentamientos abiertos, emboscadas y asesinatos que incluyeron el homicidio de Édgar Guzmán López, hijo de El Chapo, en mayo de 2008. Ese mes, Culiacán registró más de 100 homicidios vinculados al narcotráfico, confirmando que la guerra se había desatado sin vuelta atrás.

El principio del fin para los Beltrán Leyva

Tras casi dos años de lucha encarnizada, en diciembre de 2009 la Secretaría de Marina abatió a Arturo Beltrán Leyva en un operativo en Cuernavaca, Morelos. La caída de El Barbas supuso el inicio de la desintegración del clan, pues las fuerzas federales capturaron o mataron a varios de sus hermanos en los meses siguientes.

En 2014, Alfredo Beltrán Leyva fue extraditado a Estados Unidos, donde en 2017 recibió una condena a cadena perpetua por tráfico de cocaína y lavado de dinero. Desde entonces, cumple su sentencia en la prisión de máxima seguridad de Florence, Colorado, la misma que alberga a El Chapo Guzmán tras su extradición en 2017.

Con la desarticulación del liderazgo, muchos creyeron que el legado de los Beltrán Leyva había llegado a su fin. Sin embargo, la sangre de El Mochomo continuaba en su hijo, Jesús Alfredo Beltrán Guzmán, mejor conocido como El Mochomito.

El regreso de El Mochomito y la disputa con Los Chapitos

El Mochomito nació de la relación entre Alfredo Beltrán y una prima de El Chapo, lo que lo convirtió en heredero de dos linajes clave en el mundo del narco. Su nombre comenzó a sonar en 2014 con el narcocorrido que le dedicó Tito Torbellino, donde se presentaba como “hijo del señor Alfredo Beltrán” y presumía cercanía con los primos Guzmán e incluso con Dámaso López Serrano, El Mini Lic, otro de los jóvenes capos de la época.

En diciembre de 2016, El Mochomito fue capturado en Zapopan, Jalisco, pero según reportes recientes, recuperó su libertad en 2023 tras cumplir una condena parcial en prisión. Desde entonces, diversas investigaciones señalan que ha retomado un rol activo como uno de los principales actores en el actual conflicto entre Los Chapitos, liderados por los hijos de El Chapo, y La Mayiza, grupo formado por disidentes y viejos enemigos del clan Guzmán Loera.

Esta nueva disputa, que se ha recrudecido desde 2023 en regiones clave como Sinaloa, Sonora y Zacatecas, ha provocado un aumento en homicidios, desplazamientos forzados y bloqueos carreteros. Analistas advierten que, lejos de terminar, la violencia podría intensificarse mientras ambas facciones buscan controlar las rutas de tráfico hacia Estados Unidos, particularmente aquellas que conectan con la frontera de Arizona.

Un conflicto sin final a la vista

A 16 años de la captura de Alfredo Beltrán Leyva, el conflicto desatado por su arresto sigue dejando una estela de muerte y destrucción en México. La fractura del Cártel de Sinaloa marcó el comienzo de una narcoguerra que no solo dividió a los grandes capos, sino que también atomizó el crimen organizado en múltiples células que hoy operan con mayor violencia y autonomía.

El regreso de El Mochomito como actor central confirma que las heridas abiertas en 2008 siguen sangrando, y que la rivalidad entre viejos aliados como los Guzmán y los Beltrán Leyva mantiene viva una guerra que parece no tener final cercano.


Ian Cabrera
Ian Cabrera
Ian Israel Cabrera Navarro es un talentoso creador de contenido digital y profesional de la comunicación. Con 24 años y más de cuatro de experiencia, se especializa en locución, redacción de guiones para materiales audiovisuales y edición de video de alto nivel. Su enfoque claro, preciso y su compromiso con la calidad se reflejan en cada proyecto, posicionándolo como un creador que entiende y satisface las necesidades de su audiencia. Con un excelente dominio del inglés, habilidades sociales destacadas, facilidad para la oratoria y destreza en herramientas digitales, Ian es un activo invaluable para La Verdad Noticias, siempre en constante evolución y con la ambición de seguir creciendo en el ámbito de los medios digitales.
VER MÁS
- Advertisment -

RELACIONADOS

TE PODRÍA INTERESAR