El Botox y el asesinato de Bernardo Bravo vuelve a colocar a Michoacán en el centro de la violencia ligada al crimen organizado y la extorsión al sector productivo. César Alejandro Sepúlveda Arellano, alias El Botox, presunto líder del cártel de Los Blancos de Troya, fue vinculado a proceso por su probable responsabilidad en el asesinato de Bernardo Bravo Manríquez, presidente de la Asociación de Citricultores del Valle de Apatzingán (ACVA), ocurrido el 19 de octubre pasado.

La decisión fue tomada por el juez de Control Brasil Cuadra Duarte, quien impuso prisión preventiva oficiosa al imputado y fijó un plazo de cuatro meses para la investigación complementaria. El acusado ya se encontraba recluido en el CEFERESO Número 1, El Altiplano, desde su detención el pasado 22 de enero por otros delitos de alto impacto.
El Botox: Audiencia y determinación judicial clave
Durante una audiencia que inició a las 09:30 horas y concluyó poco antes del mediodía, realizada de manera híbrida desde Morelia, el juez consideró que existen elementos suficientes para presumir una participación relevante de El Botox en el homicidio de Bernardo Bravo. El imputado compareció de forma virtual debido a su reclusión en un penal federal de máxima seguridad.
El juzgador sostuvo que el papel de liderazgo de El Botox dentro de Los Blancos de Troya es un factor central, al tratarse de una organización criminal que presuntamente utilizaba la extorsión al sector limonero como una de sus principales fuentes de financiamiento, con la víctima como figura clave dentro de ese esquema.
El asesinato de Bernardo Bravo en Apatzingán
Bernardo Bravo Manríquez fue asesinado a golpes y con un disparo de arma de fuego el 19 de octubre, en un rancho ubicado en el poblado de Cenobio Moreno, conocido como Las Colonias, en el municipio de Apatzingán. De acuerdo con la investigación, el inmueble es propiedad de El Botox, lo que refuerza la hipótesis de una relación directa entre el presunto responsable y el crimen.
Apatzingán es considerado uno de los principales bastiones de Los Blancos de Troya, lo que convierte el homicidio del líder limonero en un mensaje de alto impacto dentro de la disputa por el control territorial y económico de la región.
Extorsión al sector limonero y violencia estructural
La Fiscalía General del Estado (FGE) señaló que la organización criminal encabezada por El Botox habría cobrado extorsiones sistemáticas a productores de limón en el Valle de Apatzingán. Bernardo Bravo, como representante del gremio citrícola, habría sido una pieza clave dentro de ese entramado, lo que explica la gravedad y el simbolismo del ataque.
La violencia contra el sector limonero en Michoacán ha sido un fenómeno persistente, donde líderes empresariales y agricultores se convierten en objetivos del crimen organizado ante la falta de condiciones de seguridad efectivas.
Múltiples órdenes de aprehensión contra El Botox
De acuerdo con la FGE, El Botox enfrenta al menos seis órdenes de aprehensión adicionales emitidas entre 2020 y la fecha, por delitos como secuestro agravado, extorsión agravada, homicidio, homicidio calificado e intento de homicidio. Las autoridades informaron que estos mandatos judiciales serán cumplimentados en los próximos días dentro del penal de El Altiplano.
Este historial delictivo refuerza el perfil de alto riesgo del imputado y la complejidad del proceso judicial que enfrentará en los próximos meses.

De autodefensa a líder criminal
César Alejandro Sepúlveda Arellano es identificado como ex integrante de grupos de autodefensa, surgidos originalmente para combatir al crimen organizado en Michoacán. Con el paso del tiempo, habría escalado hasta convertirse en líder de Los Blancos de Troya, una organización aliada del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), así como de Los Viagras y el cártel de Acahuato.
Esta transformación ilustra cómo algunos grupos armados pasaron de la defensa comunitaria a integrarse en dinámicas criminales más amplias.
Videos, presión pública y recompensa internacional
Previo a su detención, El Botox difundió tres videos en redes sociales dirigidos a Omar García Harfuch, secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, en los que exigía la liberación de su esposa y una de sus hijas, detenidas en 2025 por extorsión y homicidio, respectivamente.
El caso trascendió fronteras cuando el Departamento del Tesoro de Estados Unidos ofreció una recompensa de cinco millones de dólares por información que condujera a su captura, al considerarlo líder de una organización terrorista. En contraste, la Fiscalía estatal ofrecía una recompensa de 100 mil pesos.

Un proceso que marca un precedente
La vinculación a proceso de El Botox por el asesinato de Bernardo Bravo representa un paso relevante en la búsqueda de justicia para el sector limonero de Michoacán. Sin embargo, el caso también evidencia la profundidad de la violencia criminal y los retos que enfrenta el Estado para desmantelar redes de extorsión que afectan directamente a la economía regional.


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