Monterrey enfrenta una grave crisis de seguridad vial. Las muertes de motociclistas se han disparado en un alarmante 157.1% en el último año, pasando de 7 a 18 fatalidades, lo que ha encendido las alertas y provocado un llamado urgente a la acción por parte de las autoridades.
Una estadística escalofriante ha puesto de manifiesto una emergencia de salud pública y seguridad vial en Monterrey. Según cifras oficiales proporcionadas por Emmanuel Acevedo, Director de Movilidad del municipio, las muertes de motociclistas en la capital de Nuevo León aumentaron un 157.1% entre 2023 y 2024. En términos absolutos, la cifra pasó de 7 a 18 decesos, un salto que evidencia una tendencia fuera de control.
Además de las fatalidades, los accidentes viales que involucran a motocicletas también han crecido un 12% en el mismo periodo, confirmando que el problema es sistémico y creciente.
Las Causas: Un Boom No Regulado
Expertos y autoridades coinciden en que este alarmante incremento es el síntoma de un problema más profundo: un auge en el uso de la motocicleta como medio de transporte y trabajo (principalmente en servicios de reparto) que no ha sido acompañado por una regulación adecuada ni por una cultura de la prevención.
Moisés Cacho, de la Confederación Internacional de Motociclistas, señaló un dato revelador: se estima que entre el 98% y el 99% de los jóvenes motociclistas en la región no cuentan con licencia ni seguro. Esta falta de cumplimiento se atribuye a un acceso fácil y barato a las motocicletas sin que exista una exigencia de capacitación, licenciamiento o aseguramiento obligatorio.
El Llamado a la Acción: Regular la Venta
Ante esta crisis, ha surgido un llamado urgente para cambiar el enfoque del problema. En lugar de solo sancionar al conductor, se busca atacar la raíz del problema: la venta no regulada. Emmanuel Acevedo, Director de Movilidad, ha propuesto que el estado obligue a las agencias y concesionarios a vender las motocicletas ya emplacadas y con un seguro básico, de manera similar a como se regula la venta de automóviles.
«Estudios demuestran que el uso del casco reduce la posibilidad de morir en un accidente vial en un 38 por ciento». – Emmanuel Acevedo, Director de Movilidad de Monterrey.
Una Crisis de Salud Pública
El disparo en las fatalidades de motociclistas no es solo un problema de tráfico; es una crisis de salud pública que afecta de manera desproporcionada a los jóvenes y a los trabajadores de la economía de plataformas, quienes a menudo ven en la motocicleta su única herramienta de sustento.
La situación actual es el resultado de una colisión entre las nuevas realidades económicas, una infraestructura vial que no está diseñada para la convivencia segura con vehículos de dos ruedas y un marco regulatorio que ha sido completamente rebasado. La pregunta que queda en el aire es cuántas vidas más se perderán antes de que se tomen medidas de fondo para atajar esta emergencia.


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