CJNG sucesores marcan el inicio de una nueva etapa para el Cártel Jalisco Nueva Generación tras el abatimiento de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, ocurrido en Tapalpa, Jalisco, durante un operativo de fuerzas especiales del Ejército mexicano. El líder criminal, considerado objetivo prioritario del gobierno federal y uno de los más buscados por la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA), murió durante su traslado a la Ciudad de México, cerrando así un capítulo clave en la historia reciente del crimen organizado en el país.

Durante más de una década, Oseguera Cervantes encabezó la expansión territorial del CJNG, organización señalada por tráfico de fentanilo, metanfetamina y cocaína, así como por lavado de dinero. La DEA la ha catalogado como una de las estructuras criminales transnacionales más poderosas y violentas de México. Su liderazgo centralizado fue uno de los factores que permitió su consolidación en diversas regiones estratégicas del país.
Escenarios tras la caída del líder del CJNG
Especialistas en seguridad nacional coinciden en que la atomización total del CJNG es poco probable en el corto plazo. Aunque la historia del crimen organizado en México muestra ejemplos de fragmentación tras la captura o muerte de sus líderes, el caso del CJNG podría seguir una ruta distinta.
Erick Ruiz, experto en seguridad nacional, sostiene que Nemesio Oseguera “no tiene un heredero visible claramente identificado”, lo que podría generar tensiones internas. Sin embargo, Víctor Sánchez, especialista en seguridad pública, considera que es difícil que el cártel se fracture por completo. Lo más probable, señala, es que surja un liderazgo regional fuerte que asuma el control de la mayor parte de la estructura.
Ambos coinciden en que las transiciones dentro de organizaciones criminales rara vez son tersas. Las disputas internas, las alianzas temporales y los reacomodos estratégicos suelen traducirse en un repunte de la violencia, particularmente en zonas clave como Jalisco y estados colindantes.
Cinco posibles sucesores en la estructura del CJNG
Ante la incertidumbre sobre el futuro inmediato del grupo, Víctor Sánchez identifica a cinco perfiles que podrían asumir el liderazgo o disputar el control del CJNG.
El primero es Juan Carlos Valencia González, alias “El 03”, hijastro de “El Mencho” y considerado por algunos como su sucesor natural. La DEA ofrece una recompensa de hasta cinco millones de dólares por información que conduzca a su captura, lo que refleja su relevancia dentro de la estructura.
Otro nombre destacado es Audias Flores Silva, “El Jardinero”, señalado como operador clave en Jalisco y Michoacán, además de responsable de procesos de expansión en entidades como Zacatecas. Según los analistas, cuenta con poder financiero y capacidad operativa significativa, aunque no pertenece directamente a las familias Oseguera o Valencia.

También figura Ricardo Ruiz Velasco, alias “Doble R”, operador en la zona metropolitana de Guadalajara, considerada uno de los principales bastiones del CJNG. Su control territorial en un área estratégica lo coloca como un posible actor determinante en la sucesión.
En la lista aparece Heraclio Guerrero Martínez, “El Tío Lako”, vinculado a esquemas de huachicol tradicional y fiscal. El control de estas actividades ilícitas representa una fuente relevante de ingresos para la organización.
Finalmente, Gonzalo Mendoza Gaitán, alias “El Sapo”, es señalado como responsable de la operación en puertos marítimos, particularmente en Manzanillo, punto clave para el ingreso de precursores químicos provenientes de Asia. El control de estos insumos es fundamental para la producción de drogas sintéticas.
Violencia inmediata y reacomodo estratégico
Tras la confirmación del abatimiento de Oseguera Cervantes, se registraron bloqueos, incendios y disturbios en distintas zonas del occidente del país. Para los especialistas, esta reacción es una muestra de la capacidad de movilización del CJNG y de la tensión interna que podría desencadenarse en los próximos meses.
La hipótesis más sólida apunta hacia una reestructuración interna antes que a una fragmentación masiva. Es decir, el grupo podría reorganizarse bajo un nuevo liderazgo regional que consolide el control y mantenga la cohesión operativa.

No obstante, los analistas advierten que cualquier transición podría intensificar las disputas por territorios estratégicos y rutas de tráfico. Además, recomiendan cautela ante la información preliminar y subrayan la necesidad de que las autoridades implementen una estrategia de contención para evitar un escalamiento mayor de la violencia.
El abatimiento de “El Mencho” representa un golpe significativo para el crimen organizado, reconocido incluso en el ámbito internacional. Sin embargo, el impacto real en la dinámica del CJNG dependerá de la capacidad del Estado para sostener la presión operativa y prevenir que el vacío de poder derive en nuevas confrontaciones.


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