Salir de casa y dejar el auto estacionado forma parte de la rutina diaria, pero en México el riesgo de robo no se distribuye. Las cifras más recientes de la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS) revelan qué modelos concentran más reportes, cómo evolucionó el delito en el último año y cuáles registran mayor proporción de robo con violencia.
El robo de autos repunta
De acuerdo con datos de la AMIS retomados por Expansión, el periodo 2024–2025 cerró con 63,300 autos asegurados robados, frente a poco más de 61,000 del ciclo previo. Esto representa un repunte tras varios años de relativa estabilidad.
En promedio, se roban más de 160 vehículos asegurados al día en el país. Al mismo tiempo, la tasa de recuperación bajó a alrededor de 41%, cuando en años anteriores alcanzaba hasta 46%. Es decir, además de haber más robos, hoy es menos probable recuperar la unidad.
En términos mensuales, los casos oscilaron entre 4,900 y 5,900 robos, con octubre de 2024 como el punto más alto del periodo.
Los autos más robados en 2025
El delito se concentra en modelos con alta circulación, uso intensivo y fuerte demanda en el mercado de autopartes.
Encabeza la lista el Nissan Versa con 2,506 unidades robadas, aunque con una ligera disminución anual. Le sigue la marca de tractocamiones Kenworth con 2,137 casos, reflejando el impacto en el transporte de carga.
La pick up Nissan NP300 registró 1,967 robos, mientras que el Chevrolet Aveo sumó 1,519 unidades. En motocicletas, los modelos de Italika de 111 a 250 cc alcanzaron 1,406 robos, siendo el único segmento con aumento anual.
Si usted conduce alguno de estos modelos, no significa que necesariamente será víctima, pero estadísticamente pertenece a un grupo con mayor incidencia.

Los modelos con más robo con violencia
La AMIS también identifica los vehículos con mayor proporción de robo con violencia, considerando aquellos con al menos 500 unidades sustraídas en el periodo.
La Toyota Hilux encabeza la lista con 86% de los casos cometidos con violencia. Le siguen la Ford F-350 y derivados, el Kia Rio, el Mazda3, el Volkswagen Vento y el Volkswagen Jetta, todos con más de 70% de incidencia violenta. En tractocamiones destacan marcas como Freightliner e International.
En estos casos, el riesgo cambia significativamente, pues el robo suele ocurrir cuando el vehículo está en circulación o detenido en un semáforo, y el conductor es despojado directamente.
Robo de vehículos sin llave
La AMIS ha advertido que los sistemas de arranque por botón y llaves inteligentes —cada vez más comunes en autos de los últimos 10 a 15 años— han influido en el aumento de robos con violencia.
Cuando un vehículo requiere la llave original para encender, los delincuentes optan por interceptar al conductor mientras maneja o cuando el motor está en marcha. Así, el llamado “robo con violencia” no siempre implica armas de fuego, sino el despojo directo del automóvil.
Al cierre de junio de 2025, el robo de vehículos asegurados alcanzó 60,625 unidades, de las cuales 57.2% fueron con violencia.
Las entidades con mayor proporción de este delito son Sinaloa, Guerrero, Tlaxcala, Michoacán, Zacatecas, Puebla, Chiapas, Durango, San Luis Potosí y Guanajuato, donde en varios casos más de siete de cada diez robos se cometen bajo esta modalidad.

¿Por qué estos modelos?
Las aseguradoras coinciden en que los vehículos más robados comparten características claras: alta circulación en el país, uso intensivo en trabajo o transporte, demanda constante de refacciones y facilidad de colocación en el mercado ilegal.
En tractocamiones y semirremolques, el objetivo principal suele ser la mercancía. En sedanes y motocicletas, pesa más la rápida reventa de piezas y la movilidad urbana.
¿Cómo protegerse?
Ante este panorama, contar con seguro es una de las medidas más relevantes, especialmente considerando que en México circulan alrededor de 62 millones de vehículos, pero solo un tercio tiene cobertura.
Además, especialistas recomiendan verificar que la póliza incluya robo total y robo con violencia, revisar deducibles y tiempos de indemnización, instalar dispositivos de rastreo e inmovilización, mantener puertas aseguradas y evitar distracciones en semáforos.
También es importante no seguir rutinas predecibles en estacionamiento y traslados, así como consultar periódicamente reportes actualizados de la AMIS y autoridades locales.
La información no busca generar alarma, sino ofrecer contexto para que los conductores tomen decisiones informadas y reduzcan riesgos en un entorno donde el robo de vehículos vuelve a crecer.


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