La Secretaría de Seguridad y Paz informó que 23 internos del Centro de Prevención y Reinserción Social (Ceprereso) de Acámbaro fueron aislados en un dormitorio para “desescalar una situación de riesgo” entre personas privadas de la libertad. La dependencia aseguró que la medida no fue un castigo, sino una acción preventiva para salvaguardar su integridad física y la de toda la población penitenciaria.
La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) y la Procuraduría de los Derechos Humanos del Estado de Guanajuato (Prodheg) emitieron medidas cautelares, señalando posibles actos de tortura y tratos inhumanos. Según la CNDH, el personal detectó lesiones en los internos y denunció que permanecían aislados e incomunicados desde el 1 de agosto.
CNDH exige respeto a derechos humanos
El organismo nacional indicó que este tipo de sanciones no están contempladas en la Ley Nacional de Ejecución Penal y pueden vulnerar los derechos humanos. Pidió garantizar comunicación con familiares y defensores, atención médica y certificación de las lesiones.
La Secretaría de Seguridad y Paz afirmó que los Cepreresos en Guanajuato cumplen estándares internacionales y están abiertos a supervisión, aunque bajo protocolos internos. En el penal de Acámbaro se implementó un relevo administrativo, refuerzo médico y atención a las medidas cautelares.
La CNDH reiteró su disposición para colaborar con el sistema penitenciario estatal y erradicar prácticas que atenten contra la integridad y dignidad de las personas privadas de la libertad.


TE PODRÍA INTERESAR