La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, condenó los hechos violentos registrados durante la marcha convocada por la Generación Z y se mostró sorprendida por la baja participación juvenil.
La marcha convocada por jóvenes de la denominada Generación Z, llevada a cabo el 15 de noviembre en la Ciudad de México, terminó en actos de violencia que han generado críticas y cuestionamientos sobre sus verdaderos objetivos. Aunque la movilización nació con la intención de ser pacífica y expresar demandas sociales, la presencia del llamado Bloque Negro alteró el orden, llevando a enfrentamientos y daños materiales.
“Dicen que marcharon jóvenes, pero en realidad había muy pocos jóvenes”, señaló, sugiriendo que la movilización pudo haber contado con la presencia de grupos ajenos a la causa original.
¿Qué dijo Sheinbaum sobre la violencia en la marcha del 15 de noviembre?
La mandataria reiteró la postura de su gobierno contra cualquier forma de agresión física o material:
“Si uno no está de acuerdo, hay que manifestarse de manera pacífica, nunca utilizar la violencia para cambiar”.
Este llamado a la paz no fue algo nuevo. Días antes de la marcha, durante su conferencia matutina, Sheinbaum ya había pedido que la manifestación se realizara de forma pacífica, destacando la importancia de ejercer el derecho a la libre expresión sin afectar a terceros.
“México es un país libre, estamos de acuerdo en la libertad de manifestación […] siempre buscamos que sea de manera pacífica”, señaló.
Sin embargo, el desarrollo de la protesta tuvo un tono distinto al esperado: la presencia del Bloque Negro —grupo conocido por acciones directas y confrontativas— derivó en daños a mobiliario urbano, vidrios rotos y vallas derribadas, generando tensión entre las autoridades y los participantes.
¿Fue una marcha realmente juvenil?
La controversia no terminó con los actos de violencia. Durante su conferencia del 13 de noviembre, Claudia Sheinbaum presentó un informe elaborado por Miguel Ángel Elorza, coordinador de Infodemia, donde se detalla el presunto financiamiento de la convocatoria.
Según el informe, habrían sido destinados 90 millones de pesos para promocionar la marcha en redes sociales, un dato que la presidenta calificó como particularmente “relevante para entender el nivel de recursos” detrás de la protesta.
Elorza señaló que muchas de las cuentas que promovían la movilización no tenían actividad orgánica. En varios casos, eran perfiles creados recientemente, manejados desde el extranjero, o con interacciones recurrentes con grupos políticos opositores. Esto cuestiona el carácter auténtico de la convocatoria, que se presentaba como un esfuerzo «apartidista».
“Es muy importante que se conozca cómo se construyó la convocatoria y quiénes han ido promoviendo esta movilización”, advirtió Sheinbaum.
¿Quién está detrás de la marcha de la Generación Z?
La mandataria Claudia Sheinbaum sugirió que partidos de derecha podrían estar vinculados al financiamiento y la organización, al observar cómo las cuentas vinculadas a la protesta mostraban interacciones con perfiles opositores al actual gobierno. No obstante, hasta ahora no se han presentado pruebas formales que relacionen de manera directa a personas o instituciones con estos recursos.
Este caso ha abierto un debate crítico sobre el uso de redes sociales para influir en la vida pública del país, especialmente cuando se trata de movilizaciones juveniles que pueden ser manipuladas o utilizadas políticamente.
Para los expertos, el fenómeno subraya la necesidad de promover educación digital, transparencia en la promoción de protestas y la vigilancia de posibles intentos de intervención ideológica desde plataformas digitales.


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