La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo sorprendió con un mensaje claro: las fuerzas armadas permanecerán en el control de aduanas y puertos de México. En su conferencia matutina, recordó que esta medida, iniciada en el sexenio de López Obrador, permitió elevar la recaudación de manera histórica.
En un país donde la corrupción en el comercio exterior ha sido constante, Sheinbaum subrayó que “no se puede juzgar a toda una institución por los actos de unos cuantos”. Con ello, defendió la permanencia de la Marina y el Ejército como actores clave en la vigilancia.
La historia detrás de la decisión
En 2020, cuando la administración pasada decidió transferir el control de aduanas a las fuerzas armadas, los ingresos tributarios crecieron en 250 mil millones de pesos en un año. Este dato, resaltado por Sheinbaum, se convirtió en su principal argumento: los números no mienten.
El combate al contrabando de combustibles y otros ilícitos ha generado polémica, sobre todo tras detenciones de civiles y marinos en operativos recientes. Sin embargo, la mandataria recalcó que en estos casos “fue la propia Marina la que denunció”, lo que a su juicio demuestra que hay un compromiso real con la transparencia.
Marina y Ejército: guardianes del sistema portuario
Sheinbaum destacó que la Marina ha fortalecido el sistema portuario nacional y que la Agencia Nacional de Aduanas de México, hoy dirigida por un civil, trabaja en conjunto con las fuerzas armadas en puntos estratégicos.
El Ejército y la Marina también participan en la vigilancia a distancia de recintos fiscales, garantizando que los procesos de importación y exportación se mantengan bajo control.
“Reviso todos los días los ingresos en aduanas en tiempo real. Esa es la mejor forma de verificar que se está cumpliendo y que el pago de impuestos se lleva a cabo”, explicó la presidenta.
La narrativa de la recaudación
Para Sheinbaum, los números son la historia más poderosa. El aumento de casi 200 mil millones de pesos adicionales en este año refuerza su tesis: la presencia militar ha reducido la corrupción en comercio exterior.
Con esta narrativa, no solo defiende la política heredada, sino que la convierte en una bandera de su propio gobierno. Su mensaje es claro: la seguridad y la transparencia en aduanas son pilares para fortalecer la economía nacional.
Un futuro con vigilancia militar
Pese a las críticas de sectores que cuestionan la militarización de funciones civiles, Sheinbaum parece firme: la continuidad de las fuerzas armadas en aduanas y puertos es innegociable.
Con ello, la presidenta busca consolidar un modelo en el que la recaudación, la seguridad nacional y la transparencia en comercio exterior se conviertan en ejes de estabilidad económica.
La pregunta que queda en el aire es si este esquema será sostenible a largo plazo, o si abrirá nuevos debates sobre el papel del Ejército y la Marina en la vida civil de México.


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