La reciente reforma a la Ley del INFONAVIT propuesta por la Presidenta Claudia Sheinbaum y presentada ante el Congreso de la Unión promete ser un hito en la protección del derecho humano a la vivienda en México. Con un enfoque en transparencia, rendición de cuentas y la erradicación de prácticas corruptas, esta iniciativa busca devolver al Instituto su propósito original: garantizar que los trabajadores mexicanos puedan acceder a una vivienda digna.
El INFONAVIT: entre su vocación constitucional y el abuso de intereses particulares
Desde su creación, el INFONAVIT ha sido el pilar para que millones de trabajadores mexicanos cumplan el sueño de tener una casa propia. Sin embargo, en las últimas décadas, una serie de prácticas opacas y actos de corrupción han desviado su propósito. Según las denuncias presentadas en el marco de la reforma, el Consejo de Administración del Instituto, integrado por representantes de los sectores empresarial y obrero, ha obstaculizado la supervisión financiera y permitido el desvío de recursos en beneficio de intereses privados.
La Auditoría Superior de la Federación (ASF) ha encontrado dificultades para fiscalizar las cuentas del INFONAVIT debido a vacíos legales que permiten a estos grupos operar con impunidad.
¿Qué plantea la reforma?
La propuesta de reforma incluye medidas específicas para combatir estos problemas:
- Transparencia en la gestión de recursos: permitirá una supervisión más estricta por parte de órganos fiscalizadores como la ASF.
- Protección del ahorro de los trabajadores: garantizar que los recursos se destinen exclusivamente a la construcción de viviendas dignas y accesibles.
- Fortalecimiento del carácter social del INFONAVIT: priorizar el interés colectivo sobre beneficios individuales o de grupo.
Claudia Sheinbaum destacó que la reforma no elimina la participación de los sectores social, empresarial y obrero en la administración del INFONAVIT, sino que la complementa con mecanismos que frenan prácticas corruptas.
Corrupción en el INFONAVIT: un problema estructural
Durante la discusión en el Congreso, salieron a la luz casos escandalosos que ejemplifican la necesidad de un cambio. Desde contratos irregulares hasta desvío de fondos, estas prácticas han debilitado la capacidad del INFONAVIT para cumplir con su misión.
Uno de los argumentos recurrentes de los opositores a la reforma es que los recursos del INFONAVIT no son públicos, sino propiedad de los empresarios y trabajadores que aportan las cuotas. Sin embargo, este razonamiento oculta que dichos recursos tienen un fin de interés público: la garantía del derecho humano a una vivienda digna.
Resistencia y críticas: una constante frente a la transformación
Los sectores que se sienten amenazados por la reforma han recurrido a campañas mediáticas para descalificarla, calificándola de autoritaria. No obstante, esta táctica es una reacción conocida cada vez que los gobiernos de la Cuarta Transformación buscan frenar el saqueo de recursos públicos.
La reforma, lejos de debilitar la participación social, busca fortalecerla mediante mecanismos claros de rendición de cuentas y transparencia.
Hacia un futuro de vivienda digna para todos
Con la reforma, el INFONAVIT puede convertirse en un modelo de gestión eficiente y ético que sirva de ejemplo para otras instituciones. El objetivo no es solo frenar la corrupción, sino también garantizar que cada peso invertido cumpla con su propósito: brindar a los trabajadores mexicanos un hogar digno.
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