Mientras México se prepara para las festividades, una reforma aprobada de manera express en el Senado ha encendido alarmas. La modificación a la Ley del Infonavit, presentada por la presidenta Claudia Sheinbaum el 12 de diciembre, fue aprobada en menos de 24 horas sin mesas de diálogo, sin análisis público y con una mayoría legislativa que no dejó margen para el debate.
¿De qué trata esta reforma?
La reforma plantea cambios radicales en el manejo del Fondo Nacional de Vivienda, afectando directamente a los trabajadores que cotizan en el Infonavit.
- El Infonavit como constructor de vivienda:
Ahora, el Infonavit podrá actuar como constructor a través de una filial gubernamental, tomando un rol que tradicionalmente estaba en manos del sector privado. - Financiamiento con aportaciones de trabajadores:
Los proyectos de construcción ya no serán financiados por el gobierno, sino con el dinero de las subcuentas de vivienda de los trabajadores. Si algo sale mal, el impacto recaerá directamente en ellos. - Control gubernamental en comités clave:
Los comités de vigilancia, auditoría y transparencia, que actualmente son tripartitos (trabajadores, empleadores y gobierno), pasarán a estar dominados por el gobierno, eliminando contrapesos en la toma de decisiones. - Nombramiento del director general:
Antes, el director general era propuesto por la Presidencia y avalado por la Asamblea General del Infonavit. Ahora, este paso será eliminado, quedando la decisión exclusivamente en manos del Ejecutivo federal.
El impacto en los ahorros de los trabajadores
Actualmente, el Fondo Nacional de Vivienda cuenta con más de 2.4 billones de pesos que provienen de las aportaciones de millones de trabajadores mexicanos. Este fondo, destinado a garantizar una vivienda digna, ahora podrá ser utilizado de manera discrecional por el gobierno.
Riesgos de una mala gestión
El Infonavit estará liderado por un funcionario cuyo historial incluye la crisis financiera de Pemex. Si los proyectos fallan, los trabajadores no solo perderán oportunidades de vivienda, sino que su ahorro será el principal afectado.
Falta de diálogo y análisis: una reforma sin consenso
Uno de los puntos más críticos es la ausencia de un parlamento abierto. No se consultó a trabajadores, empleadores ni especialistas, dejando fuera las voces que podrían enriquecer el debate y anticipar riesgos.
La rapidez con la que se aprobó esta reforma genera desconfianza y cuestiona la legitimidad de las decisiones tomadas por el Senado.
El contexto político: ¿prioridades equivocadas?
La discrecionalidad en el uso de recursos del Infonavit contrasta con la inversión en megaproyectos del gobierno que han enfrentado serias críticas:
- El Aeropuerto Felipe Ángeles: Sin vuelos internacionales regulares.
- La refinería Dos Bocas: Aún no opera a plena capacidad.
- El Tren Maya: Problemas constantes en su operación.
En lugar de priorizar ajustes en estos proyectos, el gobierno ha optado por usar los ahorros de los trabajadores como una fuente de financiamiento.
Reflexión final: proteger el futuro de los trabajadores
La vivienda digna es un derecho fundamental, y el ahorro de los trabajadores debe ser sagrado. Sin los contrapesos adecuados, esta reforma podría poner en riesgo el patrimonio de millones de mexicanos.
Es hora de exigir transparencia y rendición de cuentas para garantizar que el Infonavit siga siendo una institución confiable y al servicio de quienes la sostienen: los trabajadores.
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