En un país marcado durante décadas por privilegios, pactos ocultos y despilfarro, la palabra “transformación” se volvió promesa y bandera política. Durante la plenaria de Morena en la Cámara de Diputados, la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, defendió con firmeza la reforma electoral impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum.
Rodríguez subrayó que no se trata de un simple cambio normativo, sino de una “necesidad histórica para dejar atrás el viejo orden”, en el que la política servía a unos cuantos y dejaba al margen a la mayoría.
Austeridad y democracia, ejes de la transformación
Con un discurso que mezcló firmeza y autocrítica, la funcionaria recordó que la austeridad no es un eslogan, sino “una filosofía de vida que se opone frontalmente al despilfarro y a los lujos del pasado”.
Este principio, explicó, permitió que más de 13 millones de mexicanos salieran de la pobreza durante los últimos años. El cambio, afirmó, fue posible gracias a la reducción del gasto burocrático, la eliminación de privilegios y la distribución justa de los recursos públicos.
“Le busquen por donde le busquen, ese es un dato contundente”, recalcó, dejando claro que los números hablan de un giro profundo en la gestión pública.
El reto: vencer resistencias del viejo sistema
La reforma electoral no está exenta de desafíos. Según Rodríguez, aún existen sectores que defienden un modelo que permitió la complicidad entre el poder político y el económico, alejando al ciudadano de las decisiones fundamentales del país.
“Junto con ustedes, hoy podemos avanzar en un segundo piso de la transformación democrática con elecciones libres y transparentes”, señaló frente a los legisladores de Morena.
El mensaje fue claro: se trata de consolidar un sistema que ponga al pueblo al centro, no a las élites.
Pobreza a la baja, salud como reto pendiente
En la misma plenaria, la secretaria de Bienestar, Ariadna Montiel Reyes, recordó que la pobreza en México pasó del 43.2% en 2016 al 29.6% en la actualidad, una reducción de 12.3 puntos porcentuales.
Sin embargo, advirtió que el acceso a servicios de salud sigue siendo la carencia social que más preocupa, un desafío que deberá atenderse como prioridad en esta nueva etapa.
Más allá de Morena: diálogo con el PT
El mensaje de Rosa Icela también resonó en la plenaria del Partido del Trabajo, donde su participación reforzó la idea de que la reforma no es un tema partidista, sino un proyecto nacional para construir un país más justo, democrático y solidario.


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