El martes pasado, la Cámara de Diputados aprobó una reforma histórica impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum, marcando un punto de inflexión en los derechos de las mujeres en México. Este cambio, centrado en garantizar la igualdad sustantiva y erradicar la violencia de género, no solo actualiza la ley, sino que proyecta un futuro más equitativo para las próximas generaciones.
La reforma: el camino hacia la igualdad sustantiva
El concepto de igualdad sustantiva no se limita a garantizar derechos en papel; busca hacerlos efectivos en la realidad. Esta reforma abarca seis artículos constitucionales que reconfiguran el marco legal para ofrecer mayor protección y oportunidades a las mujeres.
Principales cambios constitucionales:
- Artículo 4º: Reconoce el derecho a la igualdad sustantiva y a una vida libre de violencia.
- Artículo 21: Refuerza los deberes del Estado para proteger a mujeres, niñas y niños.
- Artículo 41: Establece paridad en nombramientos y cargos públicos, extendiéndolo a entidades federativas y municipios.
- Artículo 73: Crea un Sistema de Protección de Mujeres y medidas para combatir la violencia de género.
- Artículo 116: Obliga a crear fiscalías especializadas en violencia de género.
- Artículo 123: Elimina brechas salariales por mandato constitucional.
La perspectiva personal: un cambio con rostro humano
Esta reforma no solo es un avance jurídico; también tiene un profundo impacto emocional y social. Para muchos, representa una respuesta a las luchas históricas de mujeres que enfrentaron desigualdades y violencia sin herramientas legales para protegerse.
Quienes impulsaron esta iniciativa ven en ella un reflejo de las mujeres que han marcado sus vidas. Como bien lo mencionó un legislador durante la votación:
“Si mi madre representa el rostro del pasado, esta reforma es el rostro del presente, y mi hija simboliza el futuro que estamos construyendo”.
¿Qué es la igualdad sustantiva y por qué importa?
La igualdad sustantiva reconoce que las mujeres han enfrentado históricamente desventajas estructurales que deben ser atendidas con medidas específicas. No se trata solo de igualdad ante la ley, sino de crear condiciones reales para que las mujeres puedan ejercer sus derechos de manera plena.
Perspectiva de género: más allá de un concepto ideológico
Aunque el término “perspectiva de género” genera debates, su aplicación busca garantizar que las leyes consideren las desventajas históricas de las mujeres. Este enfoque permite una justicia más equitativa, reconociendo las diferencias contextuales que afectan a cada persona.
Reconocer la violencia para erradicarla
La violencia de género sigue siendo uno de los mayores desafíos en México. Esta reforma reconoce formas de violencia que antes eran ignoradas, como:
- Violencia digital: Un problema creciente con impactos devastadores.
- Violencia feminicida: La forma más extrema de violencia contra las mujeres.
- Violencia en el matrimonio: Un fenómeno normalizado en muchas familias mexicanas.
Con estas medidas, se busca desmantelar las prácticas que perpetúan el daño estructural y emocional en las mujeres.
Un sistema integral para la protección de las mujeres
El nuevo Sistema de Protección para las Mujeres garantizará la eliminación de tratos discriminatorios, el acceso real a derechos y la erradicación de estructuras opresivas.
Tres pilares fundamentales:
- Material: Elimina barreras legales que restringen derechos.
- Sustantiva: Remueve obstáculos para el acceso efectivo a derechos.
- Estructural: Combate la opresión sistémica y fomenta la equidad.
Un país con rostro morado: consenso histórico en el Congreso
La aprobación de esta reforma fue acompañada por un gesto simbólico: diputadas y diputados de todos los partidos vistieron de morado, el color que representa la lucha por la igualdad de género. Este consenso es un recordatorio de que el avance social requiere de unidad y voluntad política.
“El color de nuestra sociedad no debe ser ni rojo ni azul. Debe ser morado, el resultado de la unión entre ambos.”
El impacto en las próximas generaciones
Para las niñas y mujeres de México, esta reforma abre la puerta a un futuro más justo. Como lo expresó una joven al reflexionar sobre su propósito de vida:
“Quiero ser independiente, pero también ayudar a que otras mujeres lo sean”.
La independencia y la equidad son valores que ahora están respaldados por la Constitución, marcando un cambio cultural que trascenderá generaciones.
Un México más justo y equitativo
La reforma constitucional de igualdad sustantiva es más que un cambio legal; es un legado para el presente y el futuro. Representa un paso hacia la construcción de un México donde hombres y mujeres tengan las mismas oportunidades para alcanzar su potencial.
Como lo dijo la presidenta Claudia Sheinbaum al presentar esta propuesta:
“Este es un legado con rostro de mujer. Es el cambio que nuestras generaciones esperaban”.
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