El retorno de Trump a la presidencia amenaza con reavivar los momentos de tensión entre México y Estados Unidos. En su primera administración, Trump impulsó políticas proteccionistas y antiinmigrantes que afectaron directamente al país. Ahora, con una retórica similar, parece que esta tensión se prolongará. Los expertos advierten que las relaciones bilaterales podrían complicarse rápidamente, especialmente en temas comerciales.
¿Retórica de campaña o una amenaza real?
Sheinbaum pide calma, pero los mexicanos dudan
Claudia Sheinbaum, presidenta de México, expresó ayer su confianza en que no haya motivos de preocupación. Pero detrás de este mensaje de calma, la realidad es que México se enfrenta a varias amenazas concretas si Trump mantiene sus promesas de campaña. Desde la promesa de imponer aranceles a productos mexicanos hasta posibles redadas masivas de migrantes en Estados Unidos, el nuevo periodo de Trump podría implicar.
El impacto económico: aranceles y una posible guerra comercial
El proteccionismo es una de las piezas clave de la visión económica de Trump. Durante su mandato anterior, Estados Unidos incrementó aranceles sobre varios productos para proteger la industria nacional, y esta política podría resurgir. México, como socio en el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), no es inmune a estos efectos. Si Trump decide imponer restricciones o aranceles, empresas norteamericanas y mexicanas podrían verse perjudicadas, afectando las relaciones comerciales en Norteamérica.
Migración: un nuevo clima de incertidumbre y temor
La mayor preocupación de los mexicanos en Estados Unidos es la posible implementación de medidas severas contra los migrantes. Durante la campaña, Trump prometió llevar a cabo la mayor deportación de la historia, una amenazaque revive los miedos de la comunidad migrante. Desde México, la preocupación es latente: el regreso de estos migrantes podría desestabilizar la economía y la estructura social en el país.
Volatilidad del peso: el dólar en el centro de la incertidumbre
Durante la noche de la elección, el peso mexicano mostró un comportamiento volátil, alcanzando los 20.80 pesos por dólar. Esta fluctuación no es casualidad: el mercado anticipa un periodo de incertidumbre y cautela ante las políticas económicas de Trump. Con un enfoque en proteger los intereses estadounidenses, México podría enfrentar presión sobre el peso, aumentando los costos de bienes importados y afectando directamente la economía.
¿Qué sigue para México?
La victoria de Trump plantea grandes interrogantes para México. A pesar de las promesas de Sheinbaum, la economía, las relaciones comerciales y el bienestar de los migrantes están en juego. Los próximos meses serán cruciales para entender si la retórica de campaña se convierte en realidad o si habrá espacio para la diplomacia y la colaboración.
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