Una propuesta para fortalecer la identidad nacional
La diputada federal del Partido Acción Nacional (PAN), Kenia López Rabadán, presentó una iniciativa de reforma a la Constitución para cambiar el nombre oficial del país de “Estados Unidos Mexicanos” a simplemente “México”.
Según la legisladora, esta modificación no afectaría el sistema federal de gobierno, pero sí fortalecería la identidad nacional y simplificaría documentos oficiales, alineando el nombre del país con el uso internacional.
“Este cambio no altera nuestra forma de gobierno ni nuestro sistema federal. Lo que sí hace es fortalecer nuestra identidad nacional, simplificar documentos oficiales y alinear nuestra denominación con el uso internacional”, explicó López Rabadán.
El origen del nombre y su evolución en la historia
México ha llevado oficialmente el nombre de “Estados Unidos Mexicanos” desde la Constitución de 1824, tras su independencia de España. Sin embargo, ha habido otros nombres históricos:
- 1814: América Mexicana
- 1824: Nación Mexicana
- 1857: República Mexicana
A pesar de la denominación oficial, López Rabadán argumentó que la población y organismos internacionales como la ONU y la OEA ya utilizan únicamente el nombre “México”.
“La ONU, la OEA y nuestras propias instituciones ya nos llaman México. Es momento de que nuestra Constitución haga lo mismo”, afirmó.
No es la primera vez que se plantea el cambio
La diputada recordó que esta no es la primera vez que se propone una modificación de este tipo. En 2010, el expresidente Felipe Calderón intentó formalizar el cambio durante su mandato, sin éxito.
López Rabadán insistió en que el debate sobre el nombre del país lleva décadas y que, en esta ocasión, el PAN busca generar consenso para lograr la aprobación de la reforma.
¿Por qué llamarnos “México”?
El nombre México proviene del náhuatl y se compone de las palabras:
- Metztli: Luna
- Xictli: Centro
- Co: Lugar
La traducción sería “en el ombligo de la luna”, en referencia a la ubicación de Tenochtitlan en el centro de una cuenca que, según la cosmovisión azteca, tenía la forma de un conejo reflejado en la luna.
Este significado, argumenta la legisladora, refuerza el sentido de identidad y arraigo de la población con el nombre “México”.
¿Qué sigue para esta iniciativa?
Para que el cambio de nombre se haga oficial, la propuesta deberá ser aprobada por el Congreso de la Unión y obtener el respaldo de la mayoría de los congresos estatales. Aunque aún no está claro si la iniciativa logrará consenso entre las diferentes fuerzas políticas, el debate sobre el nombre del país sigue vigente.


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