México seguirá ejerciendo su política de ayuda humanitaria como un eje central de su actuación internacional, sin condicionamientos políticos ni presiones externas. Así lo afirmó el secretario de Relaciones Exteriores, Juan Ramón de la Fuente, durante la reunión plenaria de los diputados de Morena, donde subrayó que resulta inaceptable que en el mundo exista una necesidad urgente y no se garantice el apoyo humanitario correspondiente.

Desde la perspectiva del gobierno mexicano, la ayuda humanitaria no es una acción coyuntural, sino un mecanismo permanente de política exterior que responde a principios históricos y constitucionales. De la Fuente recalcó que México hará siempre todo lo que esté a su alcance para que este tipo de apoyo llegue cuando sea necesario, tal como se ha demostrado tanto en el ámbito internacional como dentro del propio territorio nacional.
La ayuda humanitaria como sello distintivo de México
El titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores explicó que la ayuda humanitaria distingue a México incluso en contextos complejos, donde otros países optan por medidas restrictivas o condicionadas. En referencia a la amenaza de Estados Unidos de imponer aranceles a países que envíen petróleo a Cuba, De la Fuente defendió que las decisiones mexicanas responden a una lógica soberana y solidaria.
En días recientes, la presidenta Claudia Sheinbaum señaló que el envío de crudo mexicano a Cuba es una determinación soberana, sustentada también en razones humanitarias. Para el canciller, este tipo de acciones reflejan una vocación histórica de solidaridad internacional que México no está dispuesto a abandonar, aun cuando ello implique costos diplomáticos o presiones externas.
Solidaridad sin intervención en asuntos internos
Uno de los puntos centrales del mensaje de De la Fuente fue la defensa del principio de no intervención. Rechazó de manera tajante las acusaciones de que México se involucra en la política interna de otros países, y calificó estas versiones como falsas. Aseguró que la labor diplomática mexicana se rige por el respeto irrestricto a la soberanía de los Estados.
En este contexto, explicó que los 53 consulados de México en Estados Unidos se concentran exclusivamente en la atención y protección de los derechos de los mexicanos que residen y trabajan en ese país. Esta labor incluye apoyo jurídico y diplomático, especialmente ante situaciones de acoso o vulneración de derechos, sin incurrir en actividades políticas internas de ninguna nación.
Responsabilidad compartida en la relación con Estados Unidos
Durante su intervención, De la Fuente también abordó temas sensibles de la agenda bilateral con Estados Unidos, como la migración, el tráfico de fentanilo y el flujo ilegal de armas. Enfatizó que estos desafíos deben entenderse bajo el principio de responsabilidad compartida y diferencial, donde cada país asume la parte que le corresponde.
El canciller dejó claro que México está dispuesto a la colaboración y coordinación, pero nunca a la subordinación. Reiteró que uno de los principios intocables en la relación bilateral es el respeto irrestricto a la soberanía y a la integridad territorial, una línea que el gobierno mexicano considera innegociable.
El derecho de asilo como principio irrenunciable
Otro aspecto destacado fue la defensa del derecho de asilo por razones políticas, una de las tradiciones diplomáticas que México considera motivo de orgullo. De la Fuente reconoció que mantener esta postura puede tener costos, pero afirmó que el país seguirá ejerciéndola con firmeza.
Como ejemplo, mencionó el caso de Betssy Chávez, ex presidenta del Consejo de Ministros de Perú, a quien México concedió asilo por instrucciones de la presidenta Sheinbaum. A pesar de la decisión unilateral del gobierno peruano de romper relaciones diplomáticas, el canciller aseguró que México mantendrá su posición y buscará el salvoconducto correspondiente conforme a los tratados internacionales.

Un momento político que exige unidad institucional
La presencia del canciller en la plenaria de los diputados de Morena respondió, según explicó el coordinador parlamentario Ricardo Monreal Ávila, a la relevancia del momento político que vive el país. En un contexto marcado por tensiones internacionales y amenazas comerciales, Monreal consideró indispensable que los legisladores conocieran de primera mano la postura del Ejecutivo en materia de política exterior.
De la Fuente informó que incluso recientemente sostuvo negociaciones con el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, por instrucción de la presidenta, para intervenir ante el anuncio del presidente Donald Trump de restringir la ayuda humanitaria a Cuba. Para el gobierno mexicano, estas decisiones refuerzan la necesidad de mantener una política exterior firme, coherente y alineada con sus principios históricos.

La postura expresada por Juan Ramón de la Fuente reafirma que México seguirá ejerciendo su política de ayuda humanitaria como un compromiso ético, soberano y permanente. En un escenario internacional marcado por presiones geopolíticas y disputas comerciales, el país apuesta por la solidaridad, el respeto a la soberanía y la defensa del derecho internacional. Esta visión no solo define la actuación externa de México, sino que también proyecta una identidad diplomática basada en principios que, aunque a veces impliquen costos, el gobierno considera irrenunciables.


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