Las inundaciones recientes en el norte de Puebla han agravado el aislamiento histórico de la comunidad rural de La Máquina, ubicada en los límites con Veracruz. Las fuertes lluvias provocaron el desbordamiento del río Pantepec, dejando sin acceso terrestre, electricidad ni servicios básicos a sus habitantes.
Una localidad sin conexión terrestre
La Máquina, una pequeña comunidad bautizada por antiguas maquinarias industriales utilizadas para labores petroleras, enfrenta desde hace 15 años un rezago en infraestructura debido a la inconclusión de un puente que debía conectar la zona con el resto del municipio. Este aislamiento, que ya representaba un obstáculo para el acceso a salud, educación y comercio, se ha agudizado con las recientes lluvias.
Vecinos de la zona reportan que la crecida del río ha dificultado el tránsito incluso por lancha, dejando a las familias sin electricidad, agua potable ni señal telefónica desde hace más de una semana.
Emergencias y acceso limitado a servicios de salud
El aislamiento ha complicado la atención médica de los habitantes. En casos urgentes, los pobladores deben cruzar el río en embarcaciones improvisadas o caminar varios kilómetros para llegar a La Mesa, la comunidad más cercana con servicios de salud.
Durante los últimos días, se han registrado traslados de emergencia de personas con enfermedades crónicas, como diabetes, que requieren insulina o atención constante. Estos traslados se realizan en condiciones precarias y dependen del nivel del río y del clima.
Daños materiales y pérdida de cosechas
Las inundaciones superaron los registros históricos de 1996 y 1999, según testimonios de residentes, y provocaron daños en viviendas, cultivos y herramientas de trabajo. Las familias reportan pérdidas de productos agrícolas, como maíz y pipián, así como de maquinaria y fertilizantes.
La combinación de lodo, basura y agua ha afectado la economía local, basada principalmente en la agricultura y el comercio de productos básicos. La comunidad continúa realizando labores de limpieza y recuperación, aunque con recursos limitados.
Apoyo gubernamental y civil
Autoridades locales y elementos de la Guardia Nacional han acudido a la zona para brindar ayuda humanitaria, aunque los habitantes señalan que la mayor parte del apoyo ha provenido de voluntarios y organizaciones civiles de comunidades vecinas, que transportan víveres por lancha o a pie cruzando los ríos.
El aislamiento geográfico sigue siendo el principal reto para el envío de ayuda y la reconstrucción. Habitantes y autoridades locales han reiterado la necesidad de retomar la construcción del puente sobre el río Pantepec, considerada una obra prioritaria para garantizar la comunicación permanente con la región.
Un problema estructural
La situación de La Máquina refleja un problema más amplio en diversas comunidades rurales del norte de Puebla y sur de Veracruz, donde la falta de infraestructura y la exposición a fenómenos hidrometeorológicos recurrentes aumentan la vulnerabilidad social y económica.
Expertos en gestión de riesgos señalan que la región requiere inversiones en obras hidráulicas, caminos rurales y sistemas de alerta temprana, así como una mejor coordinación entre los tres niveles de gobierno para atender emergencias y fortalecer la resiliencia comunitaria.
Las inundaciones en La Máquina no solo evidencian el impacto del cambio climático y las lluvias atípicas, sino también las consecuencias de la falta de conectividad en zonas rurales marginadas. La recuperación dependerá tanto del apoyo inmediato como de la planificación de infraestructura duradera que impida que comunidades como esta queden nuevamente aisladas ante futuras contingencias.


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