INE seguridad es el eje central de una estrategia que el Instituto Nacional Electoral decidió reforzar para elevar su nivel de operación al de otras dependencias consideradas de alta relevancia nacional, como la Presidencia de la República, la Fiscalía General de la República (FGR) y el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF). La Dirección Ejecutiva de Administración (DEA) justificó la instalación de videocámaras, torniquetes y otros controles de acceso como una medida necesaria ante el aumento de amenazas y agresiones registradas en años recientes.

INE seguridad ante un patrón creciente de riesgos
De acuerdo con el documento interno elaborado por la DEA, las condiciones previas de seguridad resultaron insuficientes frente a un “patrón documentado” de amenazas y agresiones con motivaciones diversas y distintos modos de operación. Este contexto, señala el Instituto, obliga a fortalecer las capacidades institucionales para proteger tanto a servidores públicos como a visitantes.
La autoridad electoral reconoce que las medidas anteriores permitían el ingreso de personas no autorizadas, quienes una vez dentro de los inmuebles podían transitar libremente por áreas sensibles, interrumpiendo labores administrativas y generando constantes quejas del personal.
INE seguridad y control de accesos en inmuebles
Uno de los puntos críticos identificados fue el control peatonal y vehicular. El INE admite que el seguimiento de visitantes y proveedores era complejo, lo que derivaba en accesos indebidos a zonas restringidas. Esta situación se agravaba durante eventos de alta afluencia, como el registro de candidaturas, cuando el personal interno debía controlar la entrada de miles de personas sin herramientas tecnológicas suficientes.
Con la nueva estrategia, el Instituto pretende ordenar y monitorear de forma más eficiente los flujos de ingreso, reduciendo riesgos operativos y mejorando la seguridad interna.
INE seguridad y reserva de información
Actualmente, el INE cuenta con 209 cámaras de videovigilancia, aunque no se ha detallado cuántos nuevos dispositivos se instalarán ni el costo total del proyecto. Esta información fue clasificada por el Comité de Transparencia del Instituto, bajo el argumento de que se trata de infraestructura vinculada a funciones consideradas de seguridad nacional.
La reserva de datos ha generado cuestionamientos, especialmente en torno a la instalación de cámaras en áreas comunes, como la sala de prensa, donde reporteros utilizan computadoras de manera cotidiana. El documento administrativo no responde de forma directa a estas preocupaciones.
INE seguridad y fortalecimiento del centro de monitoreo
El plan contempla su implementación en 40 inmuebles del Instituto, incluyendo oficinas centrales, corporativos administrativos y las 32 juntas locales ejecutivas del país. Parte fundamental del proyecto es el fortalecimiento del centro de monitoreo, cuya capacidad actual fue considerada limitada.

Según la DEA, este centro operaba más como un “testigo posterior” de los hechos que como una herramienta preventiva o de apoyo a la toma de decisiones. La modernización busca ampliar el almacenamiento de imágenes y mejorar la supervisión en tiempo real.
INE seguridad con tecnología integral
La llamada “solución integral de seguridad y gestión operativa” incluye videovigilancia avanzada, control de accesos peatonales y vehiculares, sensorización ambiental para detectar humo o sobrecalentamiento, así como sistemas de gestión de incidentes.
Las sedes contempladas abarcan instalaciones en Tlalpan, Tláhuac, Insurgentes, Moneda, diversos corporativos administrativos y el Centro de Cómputo y Resguardo Documental, además de las oficinas estatales.
INE seguridad y garantías de privacidad
En su justificación, el Instituto reconoce que la tecnología anterior era limitada y carecía de capacidades avanzadas, como registros biométricos o monitoreo continuo. En oficinas centrales operaban 97 cámaras, mientras que algunas sedes estatales carecían por completo de videovigilancia.
No obstante, la DEA aseguró que no se instalarán cámaras al interior de oficinas de consejeros ni de representaciones partidistas. Además, se afirmó que no se realizarán grabaciones de audio y que se garantizará la privacidad de las personas que laboran o visitan el Instituto.

INE seguridad como estándar institucional
El objetivo final, subraya el INE, es alcanzar una protección integral equiparable a la de otras instituciones clave del Estado mexicano, incluidas secretarías de Estado y las sedes del Poder Legislativo. Con ello, busca consolidar un entorno seguro que permita el desarrollo de sus funciones en un contexto político y social cada vez más complejo.


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