Tras 19 días de paro que paralizaron la justicia en la capital, los trabajadores del Poder Judicial de la Ciudad de México (PJCDMX) han levantado la huelga. El acuerdo incluye bonos económicos, pero la tregua es frágil y deja tras de sí un sistema colapsado con miles de audiencias y trámites retrasados.
Los juzgados y tribunales de la Ciudad de México reanudan parcialmente sus labores tras casi tres semanas de parálisis. Los trabajadores del Poder Judicial de la CDMX (PJCDMX) acordaron levantar el paro de labores que iniciaron hace 19 días, luego de llegar a un principio de acuerdo con las autoridades sobre sus demandas salariales. Sin embargo, la solución parece más una tregua temporal que una resolución de fondo a la crisis que aqueja a la institución.
El Acuerdo: Bonos a Cambio de Reanudar Labores
El conflicto, que estalló por la exigencia de un aumento salarial y mejores condiciones laborales, encontró una salida negociada. El acuerdo propuesto, que los trabajadores consideraron positivo, consiste en dos pagos extraordinarios :
* Un bono en septiembre, que representará un porcentaje de sus demandas de incremento al sueldo base.
* Un segundo bono en diciembre.
Con este ofrecimiento sobre la mesa, los trabajadores decidieron reanudar sus funciones. No obstante, han advertido que se trata de una tregua condicionada. «Si en septiembre no se cumple el convenio, tendremos el derecho de volver a tomar las instalaciones», advirtió un representante sindical, dejando claro que la paz en el sistema judicial capitalino es frágil.
La Crisis Invisible: Miles de Casos y Vidas en Pausa
Mientras duró el paro, el sistema de justicia de la capital se detuvo por completo. La suspensión de plazos y audiencias ha generado un rezago monumental que tardará meses, si no años, en resolverse. Se estima que miles de procesos judiciales de toda índole quedaron congelados.
El impacto humano de esta parálisis es incalculable:
* Juicios Penales: Personas en prisión preventiva vieron sus procesos alargarse, mientras que víctimas de delitos no pudieron avanzar en la búsqueda de justicia.
* Materia Civil y Mercantil: Disputas por propiedades, deudas y contratos quedaron en el limbo, afectando la economía de individuos y empresas.
* Justicia Familiar: Este es quizás el ámbito más sensible. Madres buscando el pago de pensiones alimenticias para sus hijos, disputas por la guardia y custodia de menores, y procesos de divorcio quedaron estancados, afectando directamente el bienestar de las familias más vulnerables.
«El paro en el Poder Judicial de la Ciudad de México cumplió 32 días [en un conteo anterior], lo que ha provocado el retraso de miles de audiencias de todo tipo… afectando a madres que buscan el pago de pensiones alimenticias o la guardia y custodia de sus hijos», reportaba un análisis sobre el impacto del conflicto.
Una Institución en Crisis Crónica
Este paro no es un evento aislado, sino el síntoma de una crisis más profunda. El Poder Judicial de la CDMX, como muchos otros en el país, enfrenta un déficit presupuestario crónico y una sobrecarga de trabajo que lo mantiene al borde del colapso.
La solución basada en bonos temporales alivia la presión inmediata, pero no resuelve los problemas estructurales de falta de personal, salarios competitivos y recursos materiales. Sin una reforma integral y una inversión significativa, la posibilidad de futuros paros y la continua degradación del acceso a la justicia para los capitalinos seguirán siendo una amenaza latente.


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