El conteo de votos de la elección judicial del 1 de junio podría tardar hasta 10 días, sin PREP ni conteo rápido. Conoce los detalles de este proceso inédito.
La jornada electoral de este domingo 1 de junio para elegir a los miembros del Poder Judicial de la Federación se anticipa compleja no solo en la votación, sino también en el escrutinio. Se proyecta que el conteo de votos podría extenderse hasta por 10 días, una duración inusual, debido a la ausencia de un Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP) y de un conteo rápido, generando inquietud sobre la transparencia.
La histórica Elección Judicial
Este 1 de junio en México presenta un desafío significativo en su fase de escrutinio y cómputo. Se ha advertido que el conteo de votos para los 881 cargos judiciales podría prolongarse hasta por 10 días, especialmente si la participación ciudadana es de mediana a alta. Esta extensión en el tiempo de los resultados se debe a una particularidad crucial de este proceso: la ausencia de un Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP) y de un conteo rápido, herramientas habituales en otras elecciones federales que ofrecen transparencia y celeridad.
Esta decisión procedimental, que se aparta de las normas electorales establecidas, crea un vacío de información en tiempo real que podría ser aprovechado para la difusión de especulaciones, rumores y acusaciones de irregularidades. La falta de mecanismos de transparencia inmediata, como el PREP, contrasta con la promesa del Instituto Nacional Electoral (INE) de un «conteo limpio». La complejidad de las boletas y la reducción en el número de casillas instaladas, debido a limitaciones presupuestarias, también contribuirán a un proceso de votación más lento, con un promedio de 10 minutos por votante para emitir su sufragio para todos los cargos.
Además, se han expresado preocupaciones sobre la integridad del proceso, ya que no se emitirán copias de las actas de escrutinio y cómputo, y las boletas no utilizadas no serán anuladas. Críticos han señalado que esta última práctica podría, potencialmente, permitir que dichas boletas sean llenadas de acuerdo con intereses de gobiernos federales y estatales, lo que agrava la percepción de opacidad.
Un ejército de hasta 45,000 funcionarios del INE, distribuidos en las 300 Juntas Distritales del país, será el encargado de contabilizar los sufragios. Aunque el INE ha asegurado que los equipos comenzarán el cómputo en una aplicación móvil antes de las 20:00 horas del 1 de junio, la falta de un sistema de resultados preliminares y la duración proyectada del conteo final son puntos de vulnerabilidad significativos.
La prolongación y la menor transparencia en el proceso de conteo de votos representan un riesgo considerable en un entorno de información digital y polarizado. Este escenario permite que las afirmaciones no verificadas se propaguen rápidamente, socavando la legitimidad institucional del proceso electoral, especialmente en una elección de tan alto perfil y que se celebra por primera vez.
«Si la participación ciudadana este 1 de junio es mediana a alta, y ante la complejidad de las boletas, el conteo de votos de la elección del Poder Judicial tardará hasta 10 días», advierten fuentes cercanas al proceso.
Las implicaciones de esta situación son graves para la estabilidad del proceso democrático de México y la aceptación pública de los resultados de la elección judicial. Una elección impugnada podría desencadenar una prolongada incertidumbre política y erosionar aún más la confianza en las instituciones estatales clave. Es fundamental que la ciudadanía se mantenga informada a través de fuentes verificadas y ejerza paciencia mientras se esperan los resultados oficiales, contribuyendo así a la estabilidad en un momento de transición política crucial.
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