El presidencialismo en transformación: Sheinbaum frente a un oficialismo diverso
México está experimentando una metamorfosis política. A diferencia del presidencialismo absoluto del pasado, el gobierno de Claudia Sheinbaum arranca con un modelo menos centralizado y más plural, pero no necesariamente más democrático.
El oficialismo actual se asemeja a un cuarteto donde Ejecutivo, Legislativo, liderazgos estatales y Morena componen las piezas principales. Cada uno tiene su propia agenda, poder y ambiciones, lo que genera una dinámica política inédita en la segunda administración de Morena.
¿El fin del presidencialismo monolítico?
El sexenio anterior estuvo marcado por un presidencialismo concentrado. Andrés Manuel López Obrador gobernó como figura omnipresente, con una capacidad de decisión incuestionable. Sin embargo, en la era Sheinbaum, el poder está distribuido y en un periodo de ajustes.
Ejecutivo vs. Legislativo: ¿Un desacuerdo programado?
Desde su inicio, se han presentado tensiones. Casos como las propuestas del Congreso para cambiar el control de convencionalidad del artículo 1º o la polémica renovación de la CNDH revelaron diferencias entre el Ejecutivo y el Legislativo.
Estos desacuerdos no reflejan una “rebelión” contra Sheinbaum, sino las complejidades de un oficialismo en reconfiguración. La lucha por el poder ahora es más explícita y repartida entre las diferentes fuerzas del movimiento.
Corcholatas y el nuevo reparto del poder
El diseño de Morena como maquinaria política determinó un nuevo tablero para el gobierno. El sistema de corcholatas, que llevó a Sheinbaum a la presidencia, también dejó ganadores secundarios y perdedores bien posicionados.
Premios políticos para los perdedores
- Ricardo Monreal, líder de los senadores de Morena, y Adán Augusto López, líder en la Cámara de Diputados, son ejemplos de cómo se recompensó a los contendientes.
- Incluso Marcelo Ebrard, quien quedó en segundo lugar en la interna, influye desde el gabinete y sus redes políticas.
El caso del partido y “el dedito”
El protagonismo de Andrés Manuel López Beltrán en Morena marca otro cambio. Bajo su liderazgo junto con Luisa María Alcalde, el partido ya no es solo una extensión del Ejecutivo. Ahora, el partido será consultado y tendrá peso en las decisiones.
Gobernadores y liderazgos estatales: nuevas piezas en el tablero
Los liderazgos estatales también buscan mayor autonomía. Gobernadores como Clara Brugada en la Ciudad de México y clanes políticos como los Murat o Velasco tienen agendas que podrían competir con la visión del Ejecutivo. Incluso aliados como el PT han comenzado a buscar espacios más amplios de poder.
Sheinbaum, la líder principal en un terreno compartido
Aunque la Presidencia sigue siendo el eje del poder, Claudia Sheinbaum gobierna en un entorno menos concentrado. Su equipo tiene cuotas y alianzas que obedecen a la transición y a los acuerdos internos de Morena.
- ¿El reto principal? Consolidar su liderazgo sin perder el equilibrio con las otras fuerzas que conforman el oficialismo.
- ¿El futuro? Un gobierno que busca estabilidad en medio de un oficialismo más diverso, donde las tensiones serán inevitables, pero también una oportunidad para fortalecer la pluralidad.
La nueva era del presidencialismo en México
El presidencialismo mexicano está en transición. Lo que antes era un modelo centralizado y personalista ahora muestra una mayor dispersión de poder. El reto para Claudia Sheinbaum no solo será mantener el liderazgo, sino coordinar a un oficialismo diverso que, por primera vez en décadas, no depende únicamente de la figura presidencial.
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