La CURP biométrica en México ya suma 27 millones de registros, según informó el Registro Nacional de Población (Renapo) durante el acto conmemorativo de su 45 aniversario. La implementación de esta herramienta representa un cambio en la forma en que el Estado garantiza el derecho a la identidad, fortaleciendo la seguridad jurídica de la ciudadanía y facilitando el acceso a trámites y servicios.
Un avance histórico en el derecho a la identidad
La secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez Velázquez, subrayó que “el derecho a la identidad es la puerta de entrada a todos los demás derechos”, y advirtió que sin una CURP, una persona corre el riesgo de ser invisible ante el Estado.
Durante el evento celebrado en el salón Revolución de Bucareli, Rodríguez destacó la importancia de este registro, que desde 1980 ha buscado ordenar y proteger la información de la población. En sus palabras, la CURP biométrica no solo representa un documento administrativo, sino un “hilo conductor que enlaza a la ciudadanía con el Estado mexicano”.
De la CURP tradicional a la biométrica
Hasta ahora, la CURP tradicional, compuesta por 18 caracteres alfanuméricos, ha sido la clave principal de identidad en México. Sin embargo, con la reforma legislativa reciente, se dio paso a la CURP biométrica, que incorpora datos como huellas digitales y otros elementos de seguridad.
El director del Renapo, Félix Arturo Arce, explicó que este documento será más que un registro poblacional: pasará a ser un documento de identificación que permitirá evitar duplicidades, fraudes y falsificaciones.
A diferencia de la tradicional, la nueva versión será remitida de forma digital a los ciudadanos —a partir de octubre— y funcionará como una herramienta que garantizará mayor certeza en trámites como la inscripción escolar, acceso a servicios médicos, solicitud de empleo o programas sociales.
27 millones de registros y contando
Arce detalló que 27 millones de personas ya realizaron el trámite voluntario en los módulos pilotos desplegados en distintas entidades del país. La meta, dijo, es lograr la mayor cobertura posible, siempre bajo un esquema voluntario, paulatino y ordenado.
En entrevista, enfatizó que los mecanismos de identidad no son estáticos, sino que evolucionan con el tiempo. Por ello, aseguró que el Estado mexicano trabaja en la protección de los datos personales con los más altos estándares de seguridad para garantizar la confianza ciudadana.
Un sistema con beneficios concretos
Entre los principales beneficios de la CURP biométrica destacan:
- Mayor seguridad en la identidad de cada persona.
- Prevención de duplicidades en los registros.
- Reducción de fraudes en trámites oficiales.
- Acceso más ágil y confiable a servicios públicos y privados.
Este avance cobra relevancia en un país donde millones de personas dependen de la CURP para realizar gestiones diarias, desde solicitar una tarjeta de crédito hasta registrarse en un programa social.
Retos y desafíos de la implementación
Aunque el avance de la CURP biométrica es significativo, enfrenta diversos retos:
- Cobertura nacional: aún falta alcanzar a toda la población, especialmente en comunidades rurales y zonas con baja conectividad.
- Protección de datos: garantizar que la información sensible, como huellas digitales, esté blindada frente a posibles vulneraciones.
- Aceptación ciudadana: al ser voluntario, dependerá de la confianza y disposición de las personas para sumarse al registro.
El director del Renapo aseguró que el proceso se realizará bajo los más altos estándares de seguridad informática y con plena coordinación entre dependencias federales y estatales.
Identidad digital y futuro en México
La puesta en marcha de la CURP biométrica abre la puerta a la construcción de un sistema nacional de identidad digital, un paso fundamental para modernizar la relación entre el Estado y la ciudadanía.
México se suma así a la tendencia global de países que han apostado por documentos digitales seguros, que no solo facilitan trámites sino que también refuerzan la inclusión y la certeza jurídica de todos los habitantes.
Con 27 millones de registros y un plan de implementación gradual, la CURP biométrica se perfila como un pilar en la transformación digital del Estado mexicano. Más allá de ser un trámite, es una herramienta que permitirá a millones de personas ejercer su derecho a la identidad con mayor seguridad y confianza.
Al cumplir 45 años de historia, el Renapo reafirma su papel como garante de la identidad en México, ahora con una visión de futuro en la era digital.


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