El Partido Acción Nacional (PAN) enfrenta una de sus semanas más críticas en el ámbito de la comunicación y la estrategia política. En una serie de declaraciones y respuestas improvisadas, desde su presidente nacional hasta figuras clave en estados como Querétaro, el PAN ha cometido errores que han generado burlas, críticas y rechazo en el escenario político y en redes sociales.
Hoy, con una nueva dirigencia entrante, el partido enfrenta el reto de redefinir su discurso, acercarse a sus bases y entender mejor el pulso de la ciudadanía.
Petición a Trump: Una declaración polémica que desató burlas y críticas
Todo comenzó con el todavía presidente nacional del PAN, Marko Cortés, quien, en un intento por criticar la situación de inseguridad en México, hizo un llamado a Donald Trump para que Estados Unidos interviniera en la lucha contra el narcotráfico. Sus declaraciones generaron un rechazo inmediato, desde el gobierno federal hasta caricaturistas que no tardaron en retratarlo como “vendepatrias”.
La intención de Cortés, que probablemente buscaba posicionar al PAN como un partido fuerte contra el crimen, resultó en un error de cálculo que solo amplió la distancia entre el partido y la ciudadanía.
Este tipo de mensajes muestra la desconexión del PAN con un país que valora su soberanía. Mientras que otros actores políticos han capitalizado el tema de la seguridad de manera directa, la postura de Cortés se percibió como una entrega de la autonomía nacional a Estados Unidos, lo cual generó una ola de desaprobación en medios y redes sociales.
Querétaro y el “cobro de piso”: Declaraciones ambiguas que ocultan la realidad
El fin de semana, un ataque armado en un bar de Querétaro dejó al menos diez muertos y nueve heridos, y las impactantes imágenes de los asaltantes disparando contra los asistentes conmocionaron al país. En respuesta, el alcalde panista de Querétaro, Felipe Fernando Macías, declaró que el ataque “iba dirigido a delincuentes”, una afirmación que desató críticas al minimizar el suceso y desviar la atención de la inseguridad en el estado.
En un intento de respuesta, Macías propuso un programa de supervisión en bares, pero especificó que sería “principalmente para operadores foráneos”. Este comentario, además de ambiguo, puede interpretarse como un acto discriminatorio, lo que vuelve a mostrar la falta de preparación y estrategia en la comunicación de las autoridades panistas. Al no reconocer abiertamente el problema de “cobro de piso” en Querétaro, el PAN evade una realidad que, para muchos ciudadanos, ya es evidente.
Jorge Romero y el “diálogo” con el gobierno federal: Una propuesta sin respuesta
El recién electo presidente del PAN, Jorge Romero, hizo su debut al extender una invitación al diálogo al gobierno federal, afirmando que esta sería “la primera y única vez” que lo haría. Sin embargo, no pasó ni una hora para que la presidenta de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, rechazara la oferta, recordando a Romero su vinculación con el “cártel inmobiliario”.
El rechazo inmediato y directo de Sheinbaum dejó al PAN en una posición incómoda, mostrando que el gobierno federal no ve en el PAN un interlocutor necesario para sus decisiones.
Este intento de acercamiento al gobierno parece haberse realizado sin considerar que, en un contexto de polarización, la neutralidad suele ser poco efectiva. Mientras el PAN insiste en mostrarse “en el centro” de la discusión, su intento de diálogo fue visto como débil e innecesario. Así, el partido continúa en una postura incierta, en la que no logra consolidarse ni como oposición ni como aliado.
Un partido desconectado: ¿Hacia dónde va el PAN?
La serie de errores del PAN en sus declaraciones y estrategias refleja una falta de conexión con la ciudadanía y una desconexión de las demandas y preocupaciones actuales de la sociedad mexicana. Ante el creciente clima de inseguridad y polarización, el PAN parece no haber encontrado aún un camino sólido que le permita ofrecer alternativas reales y atractivas a sus votantes.
La situación actual exige claridad en los mensajes, cercanía con la población y una estrategia que sintonice con las realidades del país.
El ejemplo de otros partidos, como el PRI con Alejandro Moreno, quien ha sabido capitalizar su postura de oposición en momentos clave, muestra que el PAN necesita redireccionar su narrativa y fortalecer su discurso.
En un mundo polarizado, como se ha demostrado en recientes elecciones internacionales, los mensajes de diálogo y neutralidad pierden relevancia ante la necesidad de posturas firmes y claras.
Lecciones para el PAN: Construir una estrategia de comunicación sólida
Para recuperar su relevancia, el PAN debe aprender de estos errores y estructurar una estrategia comunicacional acorde con las demandas de sus votantes. La actual crisis de seguridad y la polarización política demandan claridad en los mensajes y decisiones sólidas. Si el PAN busca ser una alternativa real, debe dejar de lado los intentos de negociación que no resuenan ni dentro de su partido ni fuera de él. La clave será entender que la ciudadanía exige una postura clara y un proyecto que se diferencie del gobierno en turno y que inspire confianza.
El desafío para Jorge Romero y los nuevos liderazgos del PAN es, entonces, abandonar las ambigüedades y consolidarse como un partido con una visión clara y sin temor a confrontar de manera directa a sus rivales políticos.
¡Únete a nuestro canal en WhatsApp! Las noticias más relevantes del día directamente en tu dispositivo móvil


TE PODRÍA INTERESAR