jueves, diciembre 25, 2025

Ucrania golpea dos refinerías rusas clave y afecta el suministro militar

A oscuras y en silencio, antes del amanecer del 3 de noviembre de 2025, el rugido de drones y explosiones rompió la calma sobre el territorio ruso.
Las Fuerzas Armadas de Ucrania confirmaron una nueva ola de ataques estratégicos contra infraestructuras críticas del sector energético de Moscú, apuntando directamente a refinerías que alimentan el aparato militar ruso.

Uno de los objetivos fue la refinería de petróleo de Saratov, una de las más antiguas del país, con una capacidad de procesamiento de 4.8 millones de toneladas anuales. Los proyectiles impactaron en la unidad principal ELOU AVT-6, generando incendios y daños estructurales severos.

El comunicado del Estado Mayor General de Ucrania fue contundente: el ataque busca “reducir la capacidad bélica y logística de Rusia”.

Krasnodar: el puerto en llamas que sostiene la economía rusa

Casi al mismo tiempo, otro ataque se registró en la refinería RN-Tuapse, situada en la región de Krasnodar, junto al Mar Negro.
El fuego alcanzó las instalaciones de carga de crudo del puerto marítimo comercial de Tuapsé, un punto estratégico para las exportaciones energéticas rusas.

El impacto fue doble: no solo paralizó operaciones logísticas, sino que aumentó los riesgos y costos de las aseguradoras internacionales, según declaró Dmytro Pletenchuk, portavoz de la Marina ucraniana.

“El ataque tendrá consecuencias a largo plazo para Rusia. Su cadena de transporte marítimo quedará dañada durante meses”, advirtió.

Las autoridades rusas en Krasnodar Krai confirmaron los incendios y daños materiales, aunque aseguraron que no hubo víctimas mortales.

Objetivo: cortar el suministro militar de Moscú

De acuerdo con analistas de defensa citados por The Kyiv Independent, esta ofensiva forma parte de una campaña sostenida para neutralizar la logística rusa, enfocándose en depósitos, refinerías y vías de transporte de combustible.

En la región ocupada de Lugansk, Ucrania destruyó almacenes y líneas de suministro en Rozkishne y Dovzhansk, cortando rutas que abastecían al frente oriental.

La estrategia ucraniana se ha consolidado en torno a un principio: si Rusia no puede refinar ni transportar su petróleo, su maquinaria de guerra se detendrá.

Consecuencias económicas y geopolíticas

Los ataques no solo golpean el músculo militar ruso, sino también su economía energética, ya debilitada por las sanciones internacionales.
Especialistas señalan que los incendios en Saratov y Tuapse podrían reducir temporalmente las exportaciones de crudo, afectando el ingreso de divisas al Kremlin.

En paralelo, el SBU (Servicio de Seguridad de Ucrania) confirmó que continuará la ofensiva contra refinerías rusas, buscando limitar los recursos que financian la invasión.

“Rusia entenderá que no puede seguir atacando sin consecuencias”, señaló un portavoz del SBU.

La guerra del petróleo: el nuevo frente de Ucrania

Con cada ataque, Ucrania demuestra que la guerra moderna no solo se libra con tanques y misiles, sino también con inteligencia, tecnología y precisión quirúrgica.
Golpear el corazón energético de Rusia podría redefinir el equilibrio de poder, debilitando el financiamiento de la guerra y forzando una negociación.

Sin embargo, Moscú promete represalias, advirtiendo que “todo ataque contra su infraestructura será respondido con fuerza equivalente”.

El fuego que arde en Saratov y Krasnodar no solo ilumina el cielo ruso: marca un nuevo capítulo en la guerra por la energía y el control geopolítico del siglo XXI.

Owen Michell
Owen Michell
Owen Michell es nuestro editor especializado en noticias digitales, con un profundo conocimiento en identificar tendencias y desarrollar contenido de consulta. Su experiencia en el panorama digital le permite brindar información relevante y atractiva para nuestra audiencia. Su pericia en el ámbito de las noticias digitales contribuye a la autoridad y actualidad de nuestro sitio.
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