miércoles, enero 7, 2026

Trump deja el G7 entre tensiones por Irán, Rusia y aranceles

La cumbre del G7 en Canadá terminó en una muestra de división sin precedentes. Donald Trump se retiró antes de su conclusión, tras enfrentarse a sus aliados por su postura sobre Irán, su acercamiento a Rusia y sus amenazas de aranceles, evidenciando una fractura en el bloque occidental.

La imagen de unidad que tradicionalmente proyecta la cumbre del Grupo de los Siete (G7) se ha hecho añicos. El presidente Donald Trump abandonó la reunión en Canadá de manera abrupta, dejando tras de sí un rastro de desacuerdos sustanciales con los líderes de las principales economías del mundo en temas críticos como Irán, Rusia y el comercio global.

Este movimiento es visto por analistas como la manifestación más clara de un cambio en la política exterior estadounidense, que se aleja de las alianzas multilaterales tradicionales para favorecer un enfoque más transaccional y bilateral.

Sugerencia: Foto de Trump en una pose de confrontación o aislado de los otros líderes del G7.

Desacuerdo Total sobre Irán

El punto de mayor fricción fue la situación en Oriente Próximo. Trump adoptó una postura beligerante, instando a una evacuación de Teherán y advirtiendo sobre un conflicto cada vez más profundo entre Israel e Irán. Esta retórica chocó frontalmente con la de sus socios europeos, hasta el punto de que Trump se negó a firmar una declaración conjunta del G7 que llamaba a una desescalada en la región.

La negativa fue descrita como el primer indicio de desacuerdos profundos en la cumbre y fue interpretada como una señal de que Estados Unidos está dispuesto a actuar unilateralmente en la arena internacional, incluso en contra de la opinión de sus aliados más cercanos.

El Guiño a Rusia y la Fractura del Bloque

Mientras se distanciaba de sus socios del G7, Trump sorprendió al plantear la posibilidad de reintegrar a Rusia al grupo, una nación expulsada tras la anexión de Crimea. «No habría guerra si Rusia estuviera en el G8», llegó a afirmar, insinuando además que no impondría más sanciones a Moscú.

Esta postura profundiza la brecha con Europa, que ve a Rusia como una amenaza desestabilizadora. El acercamiento a un adversario mientras se confronta a los aliados tradicionales refuerza la percepción de que la administración estadounidense está reconfigurando activamente el orden mundial de la posguerra.

«Trump insta a evacuar Teherán, tras negarse a una declaración del G-7 para una desescalada en Oriente Próximo.» – Reporte desde la cumbre.

La Guerra Comercial como Telón de Fondo

Las tensiones no se limitaron a la geopolítica. En el plano económico, la Unión Europea se mantuvo firme en su rechazo a la propuesta de Trump de imponer un arancel base del 10% a sus productos. Sin embargo, en una clara demostración de su preferencia por los acuerdos bilaterales, la administración Trump sí avanzó en las negociaciones para un pacto comercial con el Reino Unido, que se espera esté listo para finales de junio.

La estrategia parece clara: presionar a los bloques multilaterales como la UE mientras se forjan alianzas económicas individuales con naciones específicas. La salida prematura de Trump de la cumbre no fue un simple gesto, sino el símbolo de una nueva era en la diplomacia global, una marcada por la incertidumbre y la ruptura de los consensos que han regido las relaciones internacionales durante décadas.

Caro Ira
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Caro Ira es una destacada colaboradora en medios digitales, aportando su conocimiento y experiencia en deportes, tecnología y entretenimiento. Su habilidad para crear narrativa cautivadora para audiencias digitales garantiza contenido relevante y atractivo. Su experiencia en estos nichos específicos refuerza la autoridad y fiabilidad de nuestros artículos en estas áreas.
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