La muerte del Papa Francisco, primer pontífice jesuita y latinoamericano, abrió oficialmente la Sede Vacante, un periodo en el que el poder recae de forma interina en el Colegio Cardenalicio, mientras se prepara la elección del nuevo líder espiritual de más de mil millones de fieles.
La elección del nuevo pontífice se realizará en la Capilla Sixtina y, según lo establecido por las normas canónicas, deberá celebrarse entre 15 y 20 días después de la vacante papal. Sin embargo, si todos los cardenales electores ya se encuentran en Roma, el cónclave podría iniciar antes de lo previsto. Por ahora, las fechas tentativas apuntan a una celebración entre el 6 y el 11 de mayo.
Mientras tanto, la atención se centra en quién será el nuevo Papa. Entre los candidatos más mencionados figuran líderes con trayectorias diversas y visiones distintas sobre el futuro de la Iglesia.
Pietro Parolin: continuidad diplomática
El italiano Pietro Parolin, de 70 años, es uno de los favoritos. Actualmente ocupa el cargo de secretario de Estado del Vaticano y cuenta con una sólida carrera diplomática. Su estilo moderado y su experiencia en negociaciones internacionales lo convierten en una figura capaz de mantener la estabilidad interna del Vaticano, tendiendo puentes entre las distintas corrientes eclesiásticas.
Luis Antonio Tagle: opción asiática y reformista
El cardenal filipino Luis Antonio Tagle, de 67 años, es considerado una de las figuras más carismáticas y cercanas al estilo pastoral del Papa Francisco. Ha mostrado apertura hacia temas sensibles como la inclusión de las comunidades LGBTQ+ y el trato a las personas divorciadas.
De ser elegido, sería el primer Papa asiático, con un pontificado potencialmente largo por delante. Sin embargo, algunos sectores cuestionan su capacidad administrativa para liderar una institución tan compleja como la Curia Romana.
Matteo Zuppi: perfil pastoral y misionero
Matteo Zuppi, también italiano, tiene 69 años y ha sido un actor relevante en misiones de paz internacionales. Su cercanía con el Papa Francisco y su postura inclusiva lo colocan como una figura de continuidad. No obstante, su bajo perfil podría dificultar la obtención del apoyo necesario entre los cardenales más conservadores.
Fridolin Ambongo Besungu: conservadurismo africano
El cardenal congoleño, de 65 años, lidera el Simposio de Conferencias Episcopales de África y Madagascar. Se ha pronunciado en contra de prácticas más abiertas impulsadas desde Roma, como las bendiciones a parejas del mismo sexo. Su visión refleja el conservadurismo de una parte importante del continente africano, aunque con particularidades culturales distintas a las de Europa o América.
Peter Ebere Okpaleke: discreto pero viable
El nigeriano Okpaleke, de 62 años, es considerado una figura de centro. Su nombramiento enfrentó resistencias en su país de origen, pero fue respaldado por el propio Francisco. Tiene una trayectoria pastoral sólida y podría surgir como una alternativa si los cardenales no logran consenso en las primeras rondas de votación.
Charles Maung Bo: voz profética desde Myanmar
A sus 76 años, el cardenal Charles Maung Bo es una figura destacada en Asia por su firme posición frente a la represión militar en Myanmar. Aunque su edad podría ser un factor limitante, ha ganado respeto por su compromiso con los derechos humanos y su liderazgo en un contexto hostil para los cristianos.
Pierbattista Pizzaballa: puente entre culturas
El patriarca latino de Jerusalén, nacido en Italia y con 60 años, ha dedicado gran parte de su ministerio a Oriente Medio. Su experiencia en contextos de conflicto, su cercanía con las minorías cristianas y su perfil misionero lo convierten en una opción atractiva para quienes buscan una Iglesia menos centrada en Europa, pero con raíces en la tradición.


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