En una región marcada por su historia de resistencia y lucha por la soberanía, las palabras del presidente colombiano Gustavo Petro resonaron como un eco de las luchas libertarias de antaño. Desde Bogotá, el mandatario fue categórico:
“Cualquier operación militar que no tenga aprobación de los países hermanos es una agresión contra Latinoamérica y el Caribe”.
El pronunciamiento llega en un momento de alta tensión. Dos días antes, el expresidente estadounidense Donald Trump firmó una orden secreta instruyendo al Pentágono a utilizar la fuerza militar contra cárteles de droga en países como México, Venezuela, Haití y El Salvador, previamente designados como organizaciones terroristas por su administración.
Rechazo frontal a la intervención externa
Petro, quien el sábado había respaldado la política antidrogas de Trump pero subrayando el respeto a la soberanía, recordó que Colombia y Venezuela comparten historia, bandera y pueblo. En un mensaje difundido en la red social X, citó a Simón Bolívar: “Libertad o muerte”.
Para el presidente colombiano, la lucha contra el narcotráfico debe ser una tarea de cooperación multinacional y no una excusa para intervenciones militares unilaterales. Invitó a Estados Unidos a coordinar esfuerzos con Venezuela, en lugar de actuar de manera unilateral.
El caso Maduro y la política de recompensas
En paralelo a esta orden, Washington elevó de 25 a 50 millones de dólares la recompensa por información que lleve a la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro, a quien acusa —sin pruebas— de vínculos con el cártel de Sinaloa y el grupo Tren de Aragua.
Esta medida provocó reacciones inmediatas. Luis Arce, presidente de Bolivia, calificó la acción como “una práctica colonialista” y un atentado contra la dignidad de Venezuela y de los pueblos de América Latina.
Organizaciones como Las Madres de Plaza de Mayo y la Federación Democrática Internacional de Mujeres condenaron lo que consideran una intervención política disfrazada de lucha contra el narcotráfico. “No todo se compra ni se vende”, advirtieron.
Un debate sobre soberanía y cooperación
El discurso de Petro no estuvo exento de críticas. El derechista Partido Centro Democrático, del expresidente Álvaro Uribe, lo acusó de traición a la patria por su respaldo a Venezuela. Sin embargo, el mandatario insiste en que hablar y coordinar siempre será mejor que imponer.
“Trump ya está diciendo que manda sus aviones a bombardear, y nos toca pensar qué vamos a hacer”, advirtió Petro, subrayando que la soberanía no es negociable.
Contexto histórico y riesgos futuros
América Latina ha vivido múltiples episodios de intervención militar y presión externa en nombre de la seguridad. Para Petro, este es un punto de inflexión: la región debe decidir si permite que la lucha contra el narcotráfico se convierta en una puerta abierta a la injerencia extranjera o si opta por soluciones regionales coordinadas.El llamado del presidente colombiano es, en esencia, a revivir el proyecto integrador de Bolívar, donde la defensa de la libertad y la cooperación entre naciones sean el motor frente a amenazas comunes.


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