Estrecho de Ormuz: EE. UU. y EAU elevan la presión sobre Irán

Estrecho de Ormuz vuelve a ocupar un lugar central en la agenda de seguridad internacional después de la conversación telefónica que mantuvieron este miércoles el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, y el asesor de Seguridad Nacional de Emiratos Árabes Unidos, Tahnun bin Zayed al Nahyan. La llamada estuvo enfocada en los acontecimientos de la región, la situación de seguridad y la importancia de mantener abiertas las rutas marítimas consideradas esenciales para el comercio.

El Departamento de Estado estadounidense informó que ambos funcionarios abordaron distintos asuntos de seguridad regional, entre ellos Líbano, además de la coordinación entre Washington y Abu Dabi para exigir responsabilidades a Irán y a sus aliados por los ataques en curso. En ese escenario, la libre navegación aparece nuevamente como uno de los principales puntos de atención para Estados Unidos y sus socios en Oriente Medio.

Rubio y EAU coordinan su postura ante la tensión regional

Durante la conversación, Marco Rubio destacó la importancia “vital” de las rutas comerciales mientras continúa la tensión en la región. El mensaje se produce en un momento en el que los esfuerzos declarados por Estados Unidos para presionar a Irán con el objetivo de permitir nuevamente el tránsito por el estrecho de Ormuz y regresar a las negociaciones no han conseguido avances suficientes.

La posición estadounidense coincide con las declaraciones realizadas previamente por Donald Trump. El presidente de Estados Unidos afirmó el martes que no existían conversaciones ni diálogo previstos con Irán y señaló que el bloqueo naval sobre la zona continuaba después de que expirara el acuerdo alcanzado entre las partes durante el pasado mes de junio.

El escenario diplomático, por tanto, permanece marcado por la ausencia de un nuevo canal de negociación confirmado. Al mismo tiempo, Washington mantiene el reclamo sobre la navegación y la seguridad de las rutas marítimas, mientras los gobiernos de la región observan los movimientos militares y las posibles consecuencias de una nueva escalada.

Emiratos Árabes Unidos anuncia medidas contra Irán

La conversación entre Rubio y Tahnun bin Zayed ocurrió después de que Emiratos Árabes Unidos anunciara la suspensión de “todos” sus intercambios comerciales y transacciones financieras con Irán. La decisión fue comunicada tras las denuncias emiratíes sobre el lanzamiento de misiles desde territorio iraní contra su territorio.

El Ministerio de Defensa de Emiratos Árabes Unidos informó que se habían lanzado dos misiles balísticos desde suelo iraní. De acuerdo con la información proporcionada por las autoridades emiratíes, los proyectiles no alcanzaron su objetivo y terminaron cayendo al mar.

La secuencia de acontecimientos coloca nuevamente al estrecho de Ormuz en el centro de las preocupaciones relacionadas con la seguridad regional. La zona representa una vía estratégica para las rutas comerciales y su situación es seguida de cerca por gobiernos que dependen de la estabilidad del tránsito marítimo.

Mientras Estados Unidos y Emiratos Árabes Unidos coordinan posiciones, la relación con Irán continúa deteriorándose. Las medidas anunciadas por Abu Dabi agregan una dimensión económica a las tensiones que ya se desarrollan en el ámbito militar y diplomático.

Irán analiza posibles objetivos estadounidenses en Europa

A las tensiones alrededor del estrecho se suma una información publicada este miércoles por el diario Financial Times. Según el medio, fuentes vinculadas al régimen iraní señalaron que las fuerzas de Teherán han analizado la posibilidad de atacar activos estadounidenses ubicados en el sureste de Europa si Donald Trump intensifica la guerra.

Entre los posibles puntos mencionados aparece Bulgaria, país que aprobó el mes pasado el uso de la base aérea de Bezmer para aviones estadounidenses de reabastecimiento. Las mismas fuentes señalaron también a Chipre como un posible objetivo, en un contexto en el que una base aérea británica fue alcanzada por un dron durante marzo.

El reporte añade otra posibilidad evaluada por las fuerzas iraníes: atacar cables submarinos de fibra óptica situados en el estrecho de Ormuz en caso de que aumente todavía más la intensidad del conflicto. Esta referencia amplía el alcance de las preocupaciones alrededor de la zona, que no solamente está vinculada con el transporte marítimo, sino también con infraestructura de comunicaciones.

Las advertencias recogidas por Financial Times reflejan además una posible ampliación de los escenarios contemplados por Teherán. De acuerdo con las fuentes citadas, algunos mandos iraníes consideran que una nueva guerra podría extender las acciones contra intereses estadounidenses más allá de Oriente Medio.

La Guardia Revolucionaria amenaza con ampliar sus objetivos

El reporte señala que el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica y otros mandos militares iraníes han advertido que, ante un nuevo conflicto de gran escala, podrían modificar su estrategia respecto a enfrentamientos anteriores.

En el escenario descrito, las acciones ya no estarían limitadas a instalaciones militares, energéticas u otras infraestructuras estadounidenses ubicadas en Oriente Medio. Las advertencias contemplan objetivos situados a mayor distancia, incluyendo instalaciones relacionadas con la presencia militar estadounidense en Europa.

Durante el mes pasado, la Guardia Revolucionaria también amenazó al Reino Unido por permitir el uso de bases militares británicas por parte de Estados Unidos. Según la declaración citada en la información proporcionada, cualquier base empleada para lanzar ataques contra territorio iraní sería considerada un objetivo legítimo.

Los expertos mencionados en el reporte consideran que Irán podría disponer de misiles balísticos de medio alcance, entre ellos los pertenecientes a la serie Shahab, para atacar activos estadounidenses localizados en el sur y sureste de Europa.

Un escenario marcado por la falta de diálogo

La llamada entre Marco Rubio y Tahnun bin Zayed se produce, de esta manera, en medio de un escenario donde las declaraciones militares, las restricciones económicas y la ausencia de conversaciones confirmadas se desarrollan de forma paralela.

Por un lado, Estados Unidos insiste en la importancia de mantener abiertas las rutas comerciales y coordina su posición con Emiratos Árabes Unidos. Por otro, Abu Dabi anuncia nuevas medidas económicas contra Irán después de denunciar ataques con misiles. Al mismo tiempo, las fuentes citadas por Financial Times describen posibles escenarios de represalia iraníes ante una eventual intensificación de las operaciones estadounidenses.

La información disponible muestra que el estrecho de Ormuz continúa siendo uno de los principales puntos alrededor de los cuales se concentra la disputa. Su importancia para la navegación comercial explica que cualquier amenaza sobre el tránsito marítimo sea seguida con atención por Estados Unidos, Emiratos Árabes Unidos y otros actores internacionales.

Por ahora, las declaraciones de Washington apuntan a mantener la presión sobre Teherán, mientras Donald Trump sostiene que no existen conversaciones previstas. Con la diplomacia estancada y nuevas advertencias militares sobre la mesa, el estrecho de Ormuz permanece como un punto estratégico dentro de la crisis regional.

Unidad de Investigación
Unidad de Investigación
Equipo de periodismo de profundidad dedicado a la cobertura de seguridad, justicia y derechos humanos. Comprometidos con la verificación de datos y la exposición de hechos de alto impacto social
VER MÁS
- Advertisment -

RELACIONADOS

TE PODRÍA INTERESAR