El sagrado festival Rath Yatra en Puri, India, se tiñó de tragedia cuando una estampida humana dejó un saldo de tres muertos y más de una docena de heridos. El incidente ha desatado una tormenta política con graves acusaciones de negligencia contra las autoridades.
Una celebración religiosa que congrega a cientos de miles de devotos cada año en la ciudad costera de Puri, en el este de India, terminó en desastre. Tres personas perdieron la vida y quince tuvieron que ser hospitalizadas tras una repentina y caótica aglomeración de la multitud durante el famoso festival de los carros, conocido como Rath Yatra.
El incidente ocurrió el domingo, cuando decenas de miles de fieles se congregaron en el Templo Shree Gundicha para ver a las deidades hindúes a bordo de sus coloridos carros ceremoniales. Según Siddharth Shankar Swain, el principal funcionario del gobierno en Puri, «hubo una repentina oleada de devotos para tener un atisbo de las deidades, durante la cual algunas personas se desmayaron, se sintieron asfixiadas o se quejaron de falta de aliento».
Acusaciones de «Negligencia Criminal»
La tragedia ha escalado rápidamente a una crisis política, con la oposición lanzando duras acusaciones contra el gobierno del estado de Odisha. Naveen Patnaik, un ex alto funcionario electo del estado, no dudó en calificar el suceso de «estampida» y culpar directamente a las autoridades.
«Mientras me abstengo de acusar al gobierno de negligencia criminal, su flagrante insensibilidad ha contribuido innegablemente a esta tragedia. La estampida expone la flagrante incompetencia del gobierno para garantizar un festival pacífico para los devotos», declaró Patnaik en una publicación en redes sociales, destacando que «ninguna maquinaria gubernamental estaba presente para gestionar las crecientes multitudes, lo que resalta un impactante lapso en el deber».
Estas acusaciones han resonado fuertemente, ya que el Rath Yatra es un evento anual y, por lo tanto, predecible. La incapacidad para gestionar una multitud masiva en un evento tan conocido es vista por los críticos no como un accidente inevitable, sino como un fallo logístico y de gobernanza de primer orden.
La Respuesta del Gobierno
Frente a la creciente indignación pública y la presión política, el actual ministro principal de Odisha, Mohan Charan Majhi, ha pedido disculpas por el incidente y ha prometido una acción inmediata. Majhi admitió que la tragedia ocurrió «debido a una estampida entre los devotos» y calificó la falta de previsión como «inexcusable».
«Esta negligencia es inexcusable», afirmó Majhi, asegurando que se iniciará una investigación inmediata sobre las fallas de seguridad y que se tomarán «acciones concretas contra las personas involucradas».
La estampida de Puri se ha convertido en un doloroso símbolo de cómo las fallas en la gestión de la seguridad pública pueden tener consecuencias fatales. Más allá del duelo por las vidas perdidas, el incidente ha abierto un intenso debate sobre la responsabilidad de las autoridades y su capacidad para proteger a los ciudadanos en eventos masivos, convirtiendo una festividad religiosa en un campo de batalla político.


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