sábado, febrero 21, 2026

Mar de China Meridional: China y UE en Escalada Verbal

Las tensiones en el Mar de China Meridional se intensificaron el 6 de junio de 2025, después de que China acusara a la Unión Europea de «provocar problemas» en la disputada vía marítima, en respuesta a la preocupación expresada por el jefe de política exterior de la UE sobre las acciones «ilegales y coercitivas» de Beijing.

La embajada de China en Filipinas emitió una enérgica declaración el 6 de junio de 2025, instando a la Unión Europea (UE) a «dejar de provocar problemas» en el Mar de China Meridional. Esta acusación surge pocos días después de que Manila y Bruselas anunciaran el establecimiento de un nuevo diálogo de seguridad y defensa, lo que ha sido interpretado por Beijing como una injerencia externa en una disputa que considera interna. Un portavoz de la embajada china reiteró que la UE «no era parte en la disputa del Mar de China Meridional y no tenía derecho a interferir», calificando además el fallo de arbitraje de 2016, que desestimó las amplias reclamaciones de China, como «ilegal, nulo y sin valor».

La Postura de la UE y Filipinas

La reacción china se produjo después de que el jefe de política exterior de la UE expresara su profunda preocupación por las «medidas ilegales, coercitivas, agresivas y engañosas» que China ha tomado contra buques y aeronaves filipinos en la región. En una declaración conjunta, la UE y Filipinas reafirmaron su compromiso con el derecho internacional, haciendo especial hincapié en la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (UNCLOS) y el Laudo Arbitral del Mar de China Meridional de 2016, al que consideran «final y vinculante».

El conflicto del Mar de China Meridional, tradicionalmente visto como una disputa regional entre China y los países del sudeste asiático, está atrayendo cada vez más la atención y la participación de potencias externas como la UE. Este involucramiento internacional, especialmente a través de diálogos de seguridad con Filipinas, eleva el perfil global del conflicto y podría presionar a China para que modere sus acciones. Sin embargo, también existe el riesgo de que Beijing endurezca su postura, percibiendo estas intervenciones como una injerencia en sus asuntos internos, lo que complicaría aún más las soluciones diplomáticas y aumentaría el riesgo de incidentes.

Las tensiones actuales son parte de una serie de numerosos enfrentamientos entre China y Filipinas en los últimos tres años, centrados en arrecifes e islas disputadas dentro de la zona económica exclusiva de Manila. Algunos de estos incidentes han escalado a confrontaciones directas, incluyendo el uso de cañones de agua contra embarcaciones filipinas.

Este conflicto marítimo se enmarca en una competencia geopolítica más amplia, donde Estados Unidos y sus aliados buscan contrarrestar la creciente expansión militar y económica de China en la región. El Comité de Relaciones Exteriores del Senado de EE. UU. ha aprobado legislación bipartidista, como la «Counter Act of 2025», que exige una estrategia de seguridad nacional para abordar el desarrollo de bases militares chinas en el extranjero, y la «Taiwan Non-Discrimination Act», que busca elevar el papel de Taiwán en las finanzas globales y apoyar su participación en el FMI.

La interconexión entre estas disputas territoriales y la guerra comercial y tecnológica entre las grandes potencias es cada vez más evidente. Aunque el presidente Donald Trump tuvo una llamada «muy positiva» con el líder chino Xi Jinping, acordando reanudar las conversaciones comerciales para romper el estancamiento sobre aranceles y suministros de minerales de tierras raras, expertos señalan que la llamada «simplemente pausó la escalada en el comercio» pero no «resolvió las tensiones centrales» en las relaciones bilaterales. Las restricciones chinas a la exportación de tierras raras, minerales críticos para la alta tecnología, son un claro ejemplo de cómo la competencia económica se utiliza como herramienta de presión geopolítica

Esta compleja red de interacciones significa que cualquier resolución o escalada en un área, como el comercio, tendrá repercusiones directas en la seguridad regional. Las empresas globales, especialmente aquellas con cadenas de suministro dependientes de China o que operan en Asia, enfrentan un entorno de riesgo elevado y una mayor necesidad de diversificación y resiliencia estratégica, ya que las decisiones políticas pueden afectar directamente sus operaciones y costos

Caro Ira
Caro Ira
Caro Ira es una destacada colaboradora en medios digitales, aportando su conocimiento y experiencia en deportes, tecnología y entretenimiento. Su habilidad para crear narrativa cautivadora para audiencias digitales garantiza contenido relevante y atractivo. Su experiencia en estos nichos específicos refuerza la autoridad y fiabilidad de nuestros artículos en estas áreas.
VER MÁS
- Advertisment -

RELACIONADOS

TE PODRÍA INTERESAR